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lunes, julio 31, 2006

A FUEGO ABIERTO. CONTINÚA EL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE

El conflicto agarra vuelo y a pesar de que hay voces que anuncian que cesará pronto, los hechos parecen decir otra cosa. Vemos como un episodio más de los tantos que han marcado con sangre la compleja región han derivado finalmente en muchos civiles muertos, principalmente en Líbano, en donde parte de su capital, Beirut, ha sido destrozada por los desmedidos ataques de Israel. El enfrentamiento es ahora entre Hezbolá (“partido de dios”, milicia libanesa chiíta ubicada en el sur de ese país, y que además es un partido político que cuenta con apoyo de parte de la nación lo cual le dio 23 diputados – entre 128 parlamentarios que componen la cámara – es decir, cuenta con apoyo de parte de la población), grupo sobre el cual el gobierno libanés no tiene ningún control, e Israel. Todos hemos visto las consecuencias de este nuevo evento de violencia se traduce en civiles muertos, edificaciones destruidas, combates que parecen no tener sentido, una economía destruida, etc. por lo que sobre eso no hay nada que se pueda decir. Pero podemos especular qué aspectos mueven e incentivan a los actores de esta guerra que se ha desencadenado.

Por parte de Hezbolá:

· Aprovechamiento de acciones palestinas que se concretaron con el secuestro de un soldado israelí. Estando el ejército de Israel ocupado con el rescate del soldado, parece ser “la oportunidad” para una ofensiva exitosa en contra de este estado por parte de la milicia libanesa.
· Impulsados por Irán (de gobierno chiíta), a modo de desviar la atención sobre su programa nuclear, que ha sido bastante polémico a nivel internacional (es el asunto que más preocupa a Europa y EE.UU.).
· Mas poder de negociación a futuro (el poder de negociación se basa principalmente en la capacidad de hacer daño militarmente).

Por parte de Israel:

· Presionar a Líbano para que desarme a Hezbolá. Del mismo modo, esto puede suponer una presión para organismos internacionales de intervenir en Líbano para hacer esto en lugar de un gobierno que claramente se ve imposibilitado para ello. Plantear el ataque como una defensa transfiere la responsabilidad de la guerra a la milicia chiíta y la responsabilidad de desarmarla a Líbano o a las potencias mundiales. De este modo, los ataques pueden interpretarse como una movida no sólo militar sino también de política internacional, en donde fuerza la situación para que se desarrolle conforme a lo que le convenga (nótese que el papel de la ONU comienza a ser cuestionado en términos de eficiencia, y continúa cayendo en una espiral de deslegitimación como organismo internacional).
· Conservar – y tal vez aprovechar de aumentar – su poder de negociación respecto a sus vecinos en lo referente a cualquier tema vinculado con el conflicto.
· Demostrar a Irán que puede controlar o reaccionar eficientemente a cualquier intento de desestabilizar la región (recordemos que Irán tiene un gobierno chiíta de carácter religioso y que puede ejercer una importante influencia política en Medio Oriente, y que simpatiza con Siria, Hamas y Hezbolá, además de que en Irak la población chiíta ha sido determinante en el grado de estabilidad de esa nación después de la invasión estadounidense) y que jueguen eventualmente en su contra.

¿Y qué han hecho las potencias mundiales? Hay intentos de EE.UU. de presionar o convencer a Israel para el cese de los ataques. Pero no ha funcionado. Israel prepara una importante ofensiva terrestre en el sur de Líbano. En qué terminará esto nadie lo sabe, pero mientras ninguna de las partes reconozca a la otra un derecho a existir dignamente, no les quede duda que situaciones como estas se volverán a repetir con el tiempo, y donde perderán siempre los que les tocó el infortunio de ser los espectadores y víctimas de un conflicto sobre el cual nada tienen que ver: los civiles, hombres, mujeres y niños que de un segundo a otro se ven envuelto entre miseria y muerte por las decisiones de otros en una disputa sin sentido.


Nota: Si alguien me puede aclarar si existen o no problemas limítrofes entre estas naciones me haría un gran favor y se lo agradecería mucho. Sospecho que puede ser puesto que es algo típico entre países vecinos. También se agradece recomendación de bibliografía o páginas web a visitar para aprender más del tema

viernes, julio 14, 2006

DE LAS CHISPAS AL FUEGO. CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE

En un artículo anterior, había señalado que un conflicto en medio oriente era, literal y metafóricamente, como tirar un fósforo encendido en un barril de petróleo. Lamentablemente este conflicto se ha extendido más allá de las fronteras de Israel y los territorios palestinos. La milicia libanesa Hezbolá ha seguido los pasos de grupos extremistas palestinos, secuestrando dos soldados israelíes (y ahora plantea la alternativa de una guerra abierta). Ante esto, el gobierno de Israel ha respondido militarmente. Entre respuestas y contra respuestas conforman ahora un nuevo conflicto del cual se ignora qué intensidad y virulencia pueda alcanzar.

Estos conflictos tienen como contexto un resurgimiento de grupos extremistas que nunca han querido reconocer a Israel (no haré juicios de valor al respecto), item central para cualquier negociación de paz. Tenemos un triunfo político de Hamás en Palestina, un gobierno religioso iraní muy contrario a la existencia de Israel y que desarrolla un programa nuclear que genera desconfianza y temor a algunos. Por otro lado una posición dura y extremista de Israel para con sus vecinos.

La cuestión es que Líbano cuenta con apoyo, hasta ahora discursivo, de países como Siria e Irán entre otros. El gobierno de EE.UU. intenta persuadir a Israel para el cese a las medidas militares y le preocupa una eventual desestabilización de la nación libanesa; la U.E. critica un desmesurado uso de la fuerza por parte del ejército de Israel y el bloqueo militar a Líbano; los gobiernos de Siria y Jordania condenan ataques a Palestina y Libano; Egipto condena los ataques contra civiles y acusan a Israel de violar leyes internacionales. El gobierno ruso rechaza el ataque a objetivos civiles en Líbano así como toda acción que afecta al desarrollo de esa nación y apoyan su soberanía; y por su parte los gobiernos de Alemania y Francia reconocen que el asunto comenzó con secuestros de soldados por parte de Hezbolá, pero manifiestan su preocupación por el Líbano. Es de esperar que el apoyo discursivo de países de Medio Oriente no se materialice en acciones militares de ningún tipo, lo cual encendería más la región. Sin embargo, ya hay amenazas de aquello.

Resulta indispensable que se retome el camino de las negociaciones, superando los intereses de grupos de ambas partes que tiran en la dirección contraria; esto a la mira de un eventual escenario bélico de importantes magnitudes que pueden tener efecto desastrosos en pérdidas de vidas humanas (ya se pueden lamentar muchas vidas humanas) y a nivel internacional, sobre todo para las economías más débiles. Si el temor de una guerra ha llevado el precio del petróleo a US$ 78 el barril, ¿qué puede pasar de declararse una guerra? ¿Y qué efectos puede tener una guerra en una región de por sí históricamente volátil y actualmente polarizada políticamente? Hoy más que nunca resulta necesario que las potencias mundiales hagan todo lo posible por contribuir a calmar esta situación, haciendo a un lado por un momento sus intereses individuales para evitar un conflicto que puede afectar a todo el planeta.
NOTA: mapa extraido de esta página

jueves, junio 29, 2006

COMENTARIO MUY BREVE DE LA SITUACIÓN ENTRE ISRAEL Y PALESTINA

Por falta de tiempo, este artículo no posee mucha elaboración. Cuando tenga más tiempo, espero documentarme más pues el tema es muy interesante. Las recomendaciones de bibliografía y sitios e internet para visitar son bienvenidas y se agradecen de antemano.
:-)

Lo que está ocurriendo es lamentable como preocupante. El secuestro y ejecución del soldado israelí por parte de milicias palestinas y la introducción de tropas de Israel en la franja de Gaza minan los esfuerzos realizados hasta ahora en camino a la paz o contención y regulación del conflicto que se vive en la zona. EE.UU. ha intentado persuadir y convencer por vía diplomática a Israel de que no tome acciones violentas contra Palestina, pero al parecer ha encontrado oídos sordos. Al parecer, tanto en Israel como en los territorios palestinos existen sujetos que desean la violencia.

El desencadenamiento de un conflicto bélico en la zona podría tener graves e importantes consecuencias tanto en la región como en el resto del planeta. Se trata de un conflicto complejo que de estallar se puede extender de manera considerable a los países petroleros. No se olvide que Palestina tiene nexos de amistad con Irán, y que a Israel se le identifica en la región con los EE.UU. Literal y metafóricamente, una guerra puede ser como tirar un fósforo encendido en un barril de petróleo. Si el conflicto alcanza a países petroleros, la producción del crudo se podría ver afectada y subir enormemente los precios, lo cual puede derivar en crisis internacional. Por otro lado, una extensión complicaría las cosas en Irak, y desordenaría políticamente la región. También se puede extender el problema y afectar las negociaciones delicadas que se llevan a cabo con Irán respecto a su programa nuclear. También es posible que el conflicto no alcance extensiones considerables como las descritas pero me parece más probable, a mediano y largo plazo, la primera opción (ello, en base a lo poco que he escuchado en las noticias). Pero el gobierno palestino está pidiendo la intervención de la ONU. Esto es positivo dado que hay al menos una parte que le reconocería legitimidad a este organismo.

Por lo pronto, es de esperar que las acciones bélicas de palestinos e israelíes no sean más que eso, y que se retomen los esfuerzos por vía diplomática de retomar la paz. Claramente se ve que es necesario, en procesos de paz que se lleven a cabo que la comunidad internacional, en particular las potencias, adopten una postura mucho más activa y que vaya más allá de los propios intereses mezquinos que puedan tener.
Artículos relacionados:
Ambos de la página de la BBC en español.

domingo, junio 04, 2006

PROGRAMA NUCLEAR Y RELACIONES: IRÁN, EE.UU. Y ONU

El tema del programa nuclear iraní aun no se resuelve y siguen las negociaciones. Rusia y China siguen fomentando la idea de negociaciones mientras que la UE y EE.UU. se inclinarían por las sanciones. El tema es sin duda complejo y los cinco miembros permanentes(1) del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, intentando ir con calma han diseñado una propuesta(2) para persuadir a Irán de dejar la producción de uranio enriquecido. Irán accedió a revisar la propuesta, pero no da señales de dejar su programa nuclear. Más aún, ha señalado que no negociará con la precondición de parar el programa nuclear.

El programa nuclear es emblema de soberanía en Irán. Eje de la política de ese país, es muy difícil que sea abandonado ya que es símbolo de desarrollo que seguro deben considerar que no puede quedar en manos de actores ajenos y que históricamente han sido hostiles.

El gobierno de la nación iraní ha advertido que puede restringir los envíos de combustible si EE.UU. da un “paso equivocado” con Irán. Y pienso que sí puede hacerlo dado que tiene una presencia política importante en la región, así como capacidad de alterar la población chiíta y desordenar esos territorios, aumentando, por ejemplo, el caos en Irak si influye en la población chiíta de ese país. Un aumento de desorden en la región implica, claramente, una baja en la producción de petróleo.

Pienso que la principal motivación que tiene el gobierno de Irán de llevar a cabo, sí o sí, el enriquecimiento de uranio es económica. Disponer de nuevas fuentes de energía fortalecería a la economía y le haría menos dependiente del petróleo que luego puede ser manipulado con más facilidad en el mercado internacional. De ello se sigue también un aumento de su influencia política en la región y, quizás, a nivel internacional. Y ello sin usar este programa nuclear con fines militares (lo cual no significa que eventuales ganancias económicas no sean utilizables para invertir en compra de armamento).

Al parecer, lo que hagan a futuro las naciones occidentales o el Consejo de Seguridad de la ONU depende más de acuerdos entre ellos que de las decisiones que tome Irán respecto a su programa. El asunto se está administrando (por parte de ambos lados que buscan sus intereses propios) y no encaminando a una solución. Ahora gobiernos como el nuestro están siendo fuertemente presionados por EE.UU. para que en la elección de miembros no permanentes del Consejo de Seguridad se entregue un voto a “su candidato”(3). Lo que busca esta potencia es una base de legitimidad para aplicación de sanciones u otra clase de medidas, lo que pasa por un consenso en la ONU y/o entre los países occidentales.
Artículos relacionados:
En este blog.
Otros.
- Irán: advertencia con petróleo

Nota
(1) China, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Rusia.
(2)desconosco su contenido. Si alguien lo sabe le agradecería mucho si me dice de qué se trata o donde lo puedo ver.
(3) Vale decir, aquél que siga al pie de la letra las instrucciones que el gobierno de EE.UU. de en esta materia. Ahí la preocupación de que Venezuela ocupe un puesto, ay que esta nación se opondría a medidas más duras contra Iran.

sábado, abril 29, 2006

CONTINÚA EL CONFLICTO. LAS COSAS SE PONEN MÁS TENSAS


La disputa por la continuidad del programa nuclear de Irán continua y cada vez adquiere más énfasis las diferentes posiciones. La cosa se pone más caliente. La OIEA emitió un informe que señala que Irán no sólo no ha detenido el proceso de enriquecimiento de Uranio sino además ha aumentado el ritmo de las operaciones relacionadas al proceso. EE.UU. y algunas naciones manifiestan oposición y preocupación, asegurando que lo que se busca en Teherán en construir armas nucleares. Por su parte, Irán afirma que los objetivos son pacíficos. Se habla de sancionar al gobierno de Mahmoud Ahmadinejad desde la ONU pero Rusia y China se oponen a la idea de sanción (a mi juicio esta es una posición más sensata). Se ha hablado también de sanción económica e incluso anda dando vueltas – pero sin seriedad – la idea de una intervención militar, cosa que es a todas luces imposible ya que eso implicaría hacer arder Medio Oriente (y elevar el precio del petróleo “hasta las estrellas” lo cual supondría un caos difícil de imaginar).

Como se podía uno imaginar en un principio, las cosas se han puesto más tensas. Cada posición se hace paulatinamente más radical lo que aleja la posibilidad de la salida más sana: la negociación. El problema es que el factor predominante en las acciones emprendidas por uno u otro lado es la desconfianza. El gobierno iraní no se cansa de decir que no reconoce a Israel, negar el holocausto, señalar que hay que borrar a Israel del mapa, etc. A eso se le suma sus vínculos con grupos árabes extremistas. Declaraciones como las del gobierno de EE.UU. que dicen que Irán financia el terrorismo tampoco ayudan en este delicado asunto. Por su parte, EE.UU. llevó a cabo una invasión injustificable a Irak sin contemplar la opinión de la ONU, lo cual le quita credibilidad a este organismo. En cierto modo, EE.UU. le dio el golpe final a la real influencia que podía tener la ONU en la solución de esta clase de problemas, junto con generar un contexto desfavorable para la negociación o posible aplicación de sanción.

¿Por qué es mejor negociar que sancionar?

A mi juicio, una sanción económica (que es la más probable), o de otro tipo, no garantiza que Irán abandone su programa nuclear. Es más, refuerza su desarrollo ya que aumentaría la necesidad de variadas fuentes de energía para la nación, puesto que como sea, nadie le dejaría, en los hechos, de comprar petróleo. Estando el precio del crudo tan alto, sacar a este país del mercado podría significar elevar su precio aun más. Por otra parte, la influencia política de Irán en la región es muy grande, tiene la capacidad de agitar población chiíta, lo cual es una potencial fuente de desorden en países como su vecino Irak. Con sanciones lo único que se conseguiría es hacer pasar problemas económicos a ese país que llevarían a un aumento del desorden en la región, y contribuirían a la definición de Occidente como enemigo, generándose más desorden.

La situación, su contexto, hace necesario ensayar la negociación. Llegar a un acuerdo en que ambas partes cedan en su posición a niveles que les sea tolerables. Es posible que siguiendo ese camino se llegue a una situación tolerable. Ignoro si su resultado implicaría un Irán armado con artefactos nucleares. No obstante, pienso que lo que busca Irán no es fortalecerse militarmente con bombas nucleares sino potenciar su economía haciéndose menos dependiente del petróleo, con lo cual podría manejar mejor su tenencia de este recurso en le mercado sacándole más ventajas económicas.

Sobre la tenencia de bombas

A este respecto creo que es difícil sostener una posición de negar a un país el desarrollo de armamento nuclear. Sobre todo si la exigencia se hace desde gobiernos que si tienen esta clase de artefactos en su poder. Pero es cierto también que cuando a un país se le permite, muchos más se suman a la demanda. Se trata de un ejercicio de dominación (para quedarse con los recursos del dominado, etc.), el cual puede encontrar siempre oposición. Eso es lo que está ocurriendo.

Pienso que la única salida real al problema del armamento nuclear es que todos los países renuncien a este tipo de artefacto bélico De este modo se acabaría la sensación de necesidad de tenerlos. Lamentablemente es una solución con cara de utopía, puesto que la desconfianza en el otro traba esta clase de procesos. Por lo pronto seguirán esta clase de discusiones, y el círculo de la desconfianza e intereses involucrados en el mercado de las armas y las actividades asociadas a este nos llevarán a panoramas cada vez más complejos.

jueves, marzo 09, 2006

EL CONFLICTO CONTINÚA


Aun no se ha logrado un acuerdo respecto del programa nuclear iraní. Y es que los gobiernos de los países occidentales, en particular EE.UU., desconfían de un gobierno que solidariza con grupos extremistas como Hamas. Por otro lado el discurso anti-occidente del gobierno de Irán se mantiene y muchas veces ha subido de tono. Las amenazas van de unos a otros y el dialogo no parece prosperar en ningún sentido.

La mayor parte del pueblo iraní apoya el programa nuclear de enriquecimiento de uranio básicamente porque sienten que su nación tiene derecho a elaborar nuevas fuentes energéticas. Otro aspecto, a nivel internacional, es el hecho de que EE.UU. ha establecido acuerdos en materia nuclear tanto con India como conversaciones con Pakistán. E Irán considera que si esos países, así como Israel, pueden desarrollar energía nuclear, ellos como nación también tendrían derecho a hacerlo, al punto de llegar a amenazas verbales contra EE.UU. si intentan aplicar algún tipo de sanción. Urge una negociación que satisfaga a las partes en conflicto, antes que quede en manos de la OIEA y no haya posibilidad de acuerdo.

El temor sigue siendo el que domina en este conflicto. El gobierno de EE.UU. ha definido a Irán como la más importante amenaza para ellos. Y ve en ese Estado un enemigo desde hace más tiempo. Teniendo presente que en la Guerra entre Irán de Khomeini e Irak (1980 – 1988), fue EE.UU. quien apoyó a Irak gobernada en ese entonces por Saddam Hussein para debilitar el gobierno teocrático religioso iraní. Luego en el conflicto de la invasión de EE.UU. a Irak, la potencia mundial en cuestión catalogó al Estado Iraní como uno de los que formaban parte del eje del mal y contra los cuales había que oponerse y luchar. Ahora se opone al programa nuclear. Y es que cuando se trata de un enemigo, toda acción será vista con suspicacia.

Pero otras explicaciones pueden haber para que el programa nuclear iraní desagrade, no sólo a EE.UU. sino también a otras potencias, aunque este programa de enriquecimiento de uranio sea con fines pacíficos. Ello porque una nueva fuente de energía puede hacer a Irán menos dependiente de su petróleo, lo cual le permite poner su precio a mayor valor sin afectar la economía interna ni molestar mayormente a su pueblo, siempre y cuando la energía nuclear salga más barata (ignoro si eso es necesariamente así). Si Irán se hace menos dependiente de su propio petróleo y utiliza esta nueva fuente de energía para la producción de energía eléctrica, puede jugar mas con su petróleo en el mercado mundial y ganar influencia en la OPEP, al punto de ser más efectivo como arma tanto a nivel económico (actualmente el petróleo mueve al mundo) como en el ámbito político (lo que mueve al mundo siempre será parte del interés de las naciones). De este modo, el programa nuclear iraní le fortalece tanto en términos económicos como políticos, lo cual puede eventualmente polarizar aun más una región que es históricamente conflictiva. Hay que tener en cuenta, por otra parte, que a Israel no le conviene que sus vecinos y cercanos se fortalezcan económicamente dado que ello puede disminuir o hacer desaparecer a la larga su superioridad militar en la región; y tampoco le conviene que sus vecinos y cercanos en la región se fortalezcan políticamente ya que con ello disminuye el poder coercitivo de las armas pues se hace más difícil su utilización en contra de países que se tornan importantes a nivel internacional. Junto a esto, el mundo político occidental (clases políticas y/o dominantes de las potencias económico-políticas occidentales) siempre verá con desconfianza absoluta los acercamientos que Irán pueda tener tanto con Rusia, país que a ofrecido a Irán instalaciones en su territorio para enriquecer el uranio y que, además, siempre ha abogado por la alternativa de la negociación, y con China, que también a apoyado la alternativa de la negociación por sobre la sanción.

Elementos como los ya descritos acompañan a otros como la idea de soberanía y percepción que tenga cada gobierno o país del otro con quien se está en conflicto. Hay un tema - como creo he dicho en otra entrada - de identidad y nacionalismo en una región, que como algunas otras, vive un conflicto producto en buena medida de establecer fronteras de modo arbitrario (como es el caso entre Israel y Palestina, donde el pueblo de Israel fue situado en la región) que no respecta las verdaderas fronteras culturales existentes. Dada esta situación, es muy optimista esperar un acuerdo. Finalmente pienso que el caso quedará en manos de la OIEA, salvo que se encuentre una solución que equilibre los intereses de las partes involucradas, lo cual, de lograrse, sería bastante inestable. Y lo que viene después… quien sabe

domingo, marzo 05, 2006

HAMAS RECHAZA A AL-QAEDA


“Representantes del grupo militante palestino Hamas desestimaron comentarios realizados por el número dos de la red al-Qaeda, Ayman al- Zawahri, que instaban a que Hamas deseche los acuerdos de paz firmados entre la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel.” Con estas palabras comienza el artículo escrito en la página de internet http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4776000/4776024.stm en donde se relata que el grupo gobernante de la ANP rechaza el mensaje de un líder de Al-qaeda instando a la violencia.

Se ha podido ver también cierta disposición de Hamas a conservar acuerdos de paz aunque ha dicho también no reconocer a Israel. Si bien es cierto, ambos grupos han actuado con violencia, la lucha de quienes ahora gobiernan en Palestina siempre ha tenido un carácter nacionalista. Sólo han visto a Israel como un enemigo y no pretende ser asociado a las acciones de carácter terrorista perpetradas por Al-qaeda, mucho menos en territorios que nada tienen que ver con su conflicto. Este carácter nacionalista lo desliga de todo llamado a luchas internacionales y hace ver que el problema político de palestina, tanto para gobernantes y gobernados, es la consolidación del Estado palestino y la unión de sus territorios, o algo equivalente. Aun no pueden pensar en estrategias regionales.

Por otro lado, el grupo Hamas ha llegado al gobierno, y esto tiene sus efectos en toda agrupación y coalición. Uno de los efectos que tiene sobre un grupo el gobernar una nación es la necesidad de moderar tanto su discurso y su acción. Esto ocurre con casi todos los que llegan al poder y tienen en sus cabezas algo de criterio. Y es que tienen que lidiar con una serie de problemas muy serios que no perdonarían ningún error. Uno, y el más importante, es la pobreza que sufre la nación Palestina. Sólo si logran superar – o la menos mejorar – esa situación, será viable una continuidad del grupo Hamas en el poder y luego, el resolver el problema político para pensar en luchas nacionalistas que tendrían como blanco a Israel, ya sea como enemigo o contraparte para la negociación; ello porque para esta clase de empresa se requiere un pueblo mejor consolidado que reconozca la legitimidad del régimen. Claro, el régimen es democrático, ganó en elección popular, pero aun queda el reto de lograr una legitimidad social, es decir, conectarle con el pueblo, y ello se logra si se consigue cierto grado de correspondencia entre la promesa que implica todo nuevo gobierno - se haya expresado esta de manera explícita en campaña como si no lo hubiese hecho -, y la realidad, los resultados que se consiguen finalmente, para así, la población palestina de el veredicto y evalúe si es esa la dirección que se requiere para superar sus problemas y conseguir sus metas. Asociado con lo anterior, el otro desafío que tiene Hamas es lograr legitimarse a nivel internacional en el plano de la política internacional. Esto quiere decir, ganarse la confianza de las potencias mundiales. Ello porque la nación palestina depende mucho de la ayuda económica internacional, que entrega la UE entre otros, y que eventualmente podría ser negada a los palestinos debido a la ascensión de Hamas al poder.

Dado lo anterior, Hamas no puede seguir con la lógica que tenía cuando era oposición. No puede seguir una estrategia extremista debido a que su posición concreta en el escenario político-social es otra. Las circunstancias asociadas a la acción y hecho de gobernar, por regla general, inclinan a quienes la viven a la moderación. Hamas no es la excepción. Habrá variables y situaciones que inclinen a los gobernantes a tomar decisiones más moderadas y también a reprimir un poco más la lengua evitando los discursos incendiarios, sobretodo en una situación tan delicada como en la que están los actuales gobernantes de la ANP que deben ganarse tanto la legitimidad social a nivel interno, es decir, el reconocimiento de gobernantes capaces de solucionar los problemas que tienen como sociedad así como la legitimidad política a nivel internacional, es decir, ser reconocidos como gobierno confiable con el cual se puede negociar seriamente sin esperar acciones violentas, ya que deben ganarse la confianza de las potencias mundiales que no pueden evitar verlos con recelo. Por último, a futuro seguramente la necesaria actitud moderada les traiga otro problema o desafío: el ser capaz de controlar y mantener a raya posibles brotes de oposición y grupos extremistas. Ello es factible si no logran solucionar sus problemas sociales internos de manera satisfactoria. Y si se quiere dar fin a ese constante foco de violencia, las potencias internacionales deben ayudar dejando de lado la lógica de inversión en consecución de intereses propios y haciendo esfuerzos reales por la superación de dicha situación. De lo contrario siempre se volverá a lo mismo.

martes, enero 31, 2006

TRIUNFO ELECTORAL DE HAMAS EN PALESTINA


Como bien sabemos, hace unos pocos días – 25 de Enero - hubo elecciones en Palestina, las primeras legislativas en 10 años, en la que hubo un contundente triunfo de Hamas en la elección de los miembros del Consejo Legislativo Palestino, donde obtuvo 76 de los 132 escaños del parlamento (56.6% del parlamento Palestino está ahora ocupado por Hamas). Esto es importante si consideramos que junto con el Presidente, el Consejo controla la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Pienso que esto obedece a una tendencia que podemos observar en el mundo en el contexto de la globalización mundial y que algunos autores como M.A. Garretón describen como explosión de identidades. El psicólogo social Jorge Manzi nos señala que hay dos tipos de identidades, la individual y la social, y cuando una se activa, la otra queda inactiva y también nos muestra que hay una tendencia a adoptar una identidad social intermedia que represente un equilibrio entre la identidad social global – que hoy en día la globalización hace cada vez más abarcativa (a nivel de humanidad) - y la individual. Y en estos momentos, en el contexto de la globalización la más importante es la identidad nacional. Esto porque el ser humano necesita formar parte de algo y diferenciarse de otros.

Podemos ver en la región una explosión de nacionalismos en que Irán es clara prueba de ello. En Iraq nunca quisieron la intervención estadounidense y su permanencia en el territorio explica parte de la violencia. Ahora en Palestina un partido nacionalista anti-Israel gana las elecciones legislativas. Hay que tener en cuenta que el elemento anti-Israel es una de las expresiones de nacionalismo en el mundo árabe. Las reuniones del mandatario iraní con líderes de Hamas se pueden interpretar en parte como expresión de apoyo a este nacionalismo que prende en la región en cuestión. Así lo que tenemos es que en medio de esta globalización, en una zona que siempre ha sido estratégicamente importante por el petróleo, es una reafirmación en sí misma de la identidad nacional, gavillada en buena medida en la sobre presencia de occidente en medio oriente (invasión a Iraq, etc.) que hace a la población más cercana al otro de diferenciación a la vez que más conciente de la existencia del mismo en su vivir cotidiano.

Las mismas expresiones de nacionalismo las vemos en Europa con el crecimiento de la derecha en ese ontinente, y en nuestro continente – América Latina - con la elección de gobernantes con discurso nacionalista, como es el caso de Hugo Chaves y Evo Morales.

En conclusión, pienso que el resultado de estas elecciones, si bien resulta muy interesante ver que es lo que viene luego del triunfo de un grupo radical, no son un resultado realmente sorprendente en el contexto de la globalización. Los nacionalismos seguirán creciendo y proliferando. Este es un elemento que liga a diversas naciones sobre todo en un escenario en que los “otros” (en este caso, países occidentales) se hacen presentes con su intervención, es un elemento que causa cercanía entre la nación palestina e Irán, pues en ambos casos hay pretensiones nacionalistas que encuentran manifestaciones de oposición principalmente por parte de Israel. Y tal vez se unan a este sentimiento otras naciones. Lo que pase está por verse. Lo que es innegable, eso sí, es que la relación con el mundo árabe va a dar un pequeño giro.

sábado, enero 21, 2006

CONTINÚA EL DESACUERDO


En lo referente al conflicto que ha generado la reactivación del programa nuclear iraní para el enriquecimiento de Uranio la polémica no desaparece ni da señales de posible solución, ni siquiera a largo plazo. Si bien es cierto, el programa iraní es completamente legal, existe desconfianza respecto de las intenciones del gobierno de esta nación debido a su cercanía con los grupos extremistas palestinos. Líderes de estos grupos se han reunido con el presidente de Irán. Y siguen las expresiones abiertamente hostiles hacia Israel.

No existen pruebas que señalen que el programa tenga una orientación bélica, y de acuerdo con los expertos, la generación de armas nucleares podría haber sido perfectamente detectada por las potencias mundiales como EE.UU. No obstante la falta de razones concretas para acusar de intención bélica al programa nuclear de Irán, el temor no desaparece. Y es que con el enriquecimiento de uranio se consigue hacer la bomba. Países como Pakistan e Israel ya disponen de poder nuclear bélico (es decir, bombas nucleares). La pregunta es ¿Qué se puede hacer con un país que no ha violado el tratado de no proliferación de armas nucleares?... En este momento Irán no tiene intenciones de ceder y las partes en el conflicto, más que sentarse a conversar ya están asumiendo posiciones.

La cuestión sigue siendo si negociar o sancionar. Por una parte tenemos la postura que podríamos llamar de occidente, es decir, de los países occidentales que corresponden a la Unión Europea (en particular Alemania, Francia e Inglaterra) y EE.UU, los cuales se inclinan a apostar por la sanción económica, la cual busca frenar de este modo las pretensiones de Irán. El problema de esta clase de sanciones es que afectan mucho a los más pobres del país que sufre la media y no así a las elites ni los gobernantes que son los que finalmente toman las decisiones.
La cuestión sigue siendo si negociar o sancionar. Por una parte tenemos la postura que podríamos llamar de occidente, es decir, de los países occidentales que corresponden a la Unión Europea (en particular Alemania, Francia e Inglaterra) y EE.UU, los cuales se inclinan a apostar por la sanción económica, la cual busca frenar de este modo las pretensiones de Irán. El problema de esta clase de sanciones es que afectan mucho a los más pobres del país que sufre la media y no así a las elites ni los gobernantes que son los que finalmente toman las decisiones.
Por otro lado está la posición de Rusia (está fabricando una central nuclear en Irán) y China, que apuestan a negociar con Teherán para acordar en conjunto una solución que finalice con el problema. Rusia se ofreció para que el enriquecimiento de uranio se realizara en su territorio. Esa es al menos una propuesta. Ambos países tienen intereses económicos involucrados con Irán que podrían verse afectados en caso que se hicieran efectivas las sanciones económicas contra este país.

Hasta el momento todo el asunto se está tratando mediante vías diplomáticas. Sin embargo ya hay señales que indican que esta diplomacia va a perder el protagonismo que ha estado jugando en el conflicto. Una de estas señales ha sido la voluntad que a mostrado el ‘bloque de occidente’ de sancionar económicamente a Irán, y ahora la otra es que Irán está sacando sus activos de Europa, está trasladando dineros que tenía en Europa a otra parte del mundo que se piensa puede ser Medio Oriente y Asia. Se prepara entonces esta nación frente a una sanción económica de modo que sea menor el impacto que esta clase de medidas pueda provocar. Es en el campo de la diplomacia donde se pueden hacer negociaciones y acuerdos. Pero todos sabemos que las negociaciones se basan en los intereses de las partes y la capacidad de hacer daño que tiene cada una de hacerle a la otra. Al mitigar la posibilidad de sufrir daños con una sanción económica, Irán consigue fortalecerse al momento de producirse una eventual negociación y dificulta las posibilidades de sanción eficiente que permita zanjar el problema de manera unilateral. De este modo, Irán confirma su posición.

Irán no tiene intención de abandonar su programa nuclear. Este cuenta con el beneplácito de las elites iraníes así como también con el apoyo popular. Se puede deducir, quizás, que este programa representa no sólo una expresión de soberanía, poder político y capacidad de desafiar a occidente, en tanto la posibilidad de ejecución del programa y fortalecimiento de la nación por medio de una nueva fuente energética que lo hace más independiente del resto del mundo favoreciendo su economía mediante la disminución de dependencia del petróleo, sino también parece ser expresión de unidad nacional, la cual resulta muy útil para mitigar efectos de problemas internos actuales o potenciales. Sea como sea, con un escenario como este, no es raro que esta nación no sienta la necesidad de negociar ni de caer en gracia con el resto del planeta. Su carácter nacionalista le hace solidarizar con la causa Palestina, además del rechazo que tiene su gobierno hacia Israel. Por otro lado, como emblema nacional, el programa nuclear, aunque no lo usen ni para encender una fogatita, sirve para fortalecer políticamente a la nación, en particular al grupo que está en el gobierno, debilitando las posibilidades de fortalecimiento el sector político más liberal (más lejanos del modelo teocrático imperante) que existe en Irán y que siempre ha sido frenado por el clero (recordemos que el gobierno iraní está en manos de grupos conservadores). Los conservadores que están en el poder posiblemente ven en este programa nuclear una oportunidad de fortalecerse políticamente y aumentar su permanencia en el gobierno.

Dado lo anterior es difícil que Ahmadinejad se siente en una mesa de negociaciones a conversar. Por lo tanto sólo queda ver que pasa. El resto de los actores activos en el conflicto (U.E., EE.UU., China, Rusia e Israel) aun no están de acuerdo con respecto a los pasos a seguir, y antes de que estos países lleguen a un acuerdo, será muy difícil negociar con Irán.

martes, enero 17, 2006

¿UN NUEVO FRENTE DE BATALLA?

Parte de nuestro planeta ha adquirido un clima de tensión con la decisión del gobierno iraní de activar su programa nuclear.

Para contextualizar, pongo en este artículo una breve cronología extraída de: http://news8.thdo.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4619000/4619010.stm link en el cual me he informado un poco del tema y donde se puede acceder a otras notas de la BBC bastante buenas que hablan de este mismo tema.

Historia del conflicto.
Sep. 2002: Irán comienza actividades en el primer reactor nuclear de Bushehr
Dic. 2002: Fotografías satelitales revelan la existencia de instalaciones nucleares en Arak y Natanz. Irán acepta una inspección del OIEA
Sep. 2003: OIEA fija unas semanas de plazo para que Irán pruebe que no está construyendo bombas atómicas
Nov. 2003: Irán suspende el enriquecimiento de uranio y permite nuevas inspecciones. OIEA asegura no tener pruebas sobre programas de armas
Jun. 2004: OIEA critica a Irán por no cooperar completamente con la investigación
Nov. 2004: Irán suspende el enriquecimiento de uranio como parte de un acuerdo con la Unión Europea (UE)
Ago. 2005: Irán rechaza las propuestas de la UE y reanuda las actividades en la planta nuclear de Isfahan
Enero 2006: Irán abre los sellos en la planta de Natanz.

El gobierno de Irán – o si se prefiere, República Islámica de Irán - asegura que su programa nuclear tiene fines pacíficos, incluso a señalado que su país no necesita armas nucleares. Sin embargo no existe mucha confianza hacia los dichos de los gobernantes de esta nación. Esa desconfianza se basa en comentarios poco felices del hace poco electo Mahmoud Ahmadinejad como “que Israel debiera ser borrado del mapa” o describir a este país como un tumor que debería ser reubicado en Europa. El discurso del mandatario Iraní desde el inicio de su gobierno ha tenido un carácter nacionalista y de rechazo hacia occidente. Por otro lado, hay que tener en cuenta que desde antes que comenzara este conflicto – el cual afortunadamente no ha salido del campo de la diplomacia – EE.UU. había manifestado que Irán era uno de los países que compone el “Eje del mal” y dio a entender que tenía intenciones, o al menos ganas, de intervenir en ellos, esto en el periodo de la invasión de Iraq.

El argumento de Irán es que necesita la energía nuclear y que el tratado de no proliferación de armas nucleares le da derecho ha hacerlo bajo inspección. Pero también ha señalado que eventuales ataques e intromisiones de EE.UU e Israel sólo implicarían una aceleración del programa nuclear. Por otro lado EE.UU. ha manifestado que no dejará que Teherán fabrique bombas nucleares. La UE ha intentado negociar con Irán respecto de este asunto para que abandone el programa nuclear pero dichas negociaciones no han tenido éxito. Lo cierto es que Irán se siente con el derecho de llevar a cabo la reanudación de su programa nuclear, y dice tener necesidad de hacerlo, por lo cual se puede pensar que está lejos la suspensión del mismo.

El problema es principalmente de carácter político. Pero no se queda ahí. Esto porque la única forma de sanción – la cual es la propuesta que anda dando vueltas – es la sanción económica. Pero países como China y Japón necesitan del petróleo iraní (son sus principales compradores) y la aplicación de esta clases de sanciones afectaría de manera importante sus intereses. Así que invocar una instancia política internacional como lo es el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no sería del todo provechoso; además, esta Consejo de Seguridad fue en su momento deslegitimado por el país que más patalea en estos momentos (o al menos al que más muestra la prensa en este tema): EE.UU. Fue el gobierno de G. W. Bush quien ignoró las resoluciones de la ONU y llevó a cabo su invasión a Iraq. Después de esto no tendríamos por qué esperar que los vecinos del país afectado, con quien comparten muchos aspectos culturales (aunque seguramente también los rencores que deja una guerra), le asignaran algún grado de legitimidad a dicho organismo.

El gobierno Iraní, en términos discursivos, se ha lanzado en picada contra el mundo no-árabe. Desde discurso anti-Israel, en que increpa a países como Austria y Alemania, señalándoles que debieran ser ellos los que cedan parte de su territorio a Israel en vez de perjudicar a los palestinos (con lo cual puede conseguir encender los ánimos en el conflicto palestino-israelí) a rechazar intervenciones que vengan de occidente, particularmente de EE.UU.

La ofensiva contra Irán se ha dado en el campo de la diplomacia. Afortunadamente no ha salido de ahí. El próximo paso sería atacar su economía con bloqueos y estrategias similares que afecten su comercio, principalmente sus exportaciones de petróleo, gas y otros recursos minerales, los cuales representan el 86% de las exportaciones de ese país.

Sobre un posible conflicto militar.

La verdad es que yo descarto esta posibilidad. El único país que ha planteado algo bastante remoto pero que sintoniza con esta idea es EE.UU. cuando Bush en su discurso tras ser reelecto señaló que lucharía contra las tiranías. Pero ello es bastante improbable. Si Irán miente y el programa nuclear apunta a la fabricación de armas nucleares, se podría dar un escenario bastante peligroso en que los intereses de todos los países del mundo están en juego ya que un conflicto en ese país se propagaría por toda la región, lugar donde se encuentra el petróleo (que es lo que en estos momentos mueve al mundo). Si el plan nuclear es pacífico, en un eventual caso de guerra, este cambiaría su curso, lo cual no es demasiado complicado si se conoce lo central: el enriquecimiento de uranio.

Por otro lado, es improbable que EE.UU. intervenga militarmente en Irán pues ni siquiera a conseguido controlar Iraq, país militarmente muy inferior. Y ello porque no puede matar a antojo ya que el mundo no lo permite. Y ningún país puede darse el lujo de dejar de relacionarse con el mundo, ni tampoco, en palabras de Castells “perder influencia para conservar total soberanía”. Dentro de las maniobras militares que la realidad mundial permite, ellas no son suficientes para controlar a un país. El mecanismo de la represión tiene efectos limitados en el tiempo. Iraq cuenta además, con conflictos internos que, a base de represión, Hussein lograba contener y que al ser derrocado salieron de nuevo a la luz. Lo único que ha conseguido el gobierno de EE.UU. con éxito es llevar soldados suyos a la muerte. (No entraré en más detalles sobre el asunto de EE.UU-Iraq en este artículo). Por otra parte, EE.UU. no tiene certeza del potencial bélico de Irán. Al menos no parece tener certeza. Cuando Corea del Norte anunció la reactivación de su programa nuclear, estos en tiempos de la invasión a Iraq, también el asunto se trató mediante la vía de la diplomacia. Pero en este caso en particular Corea del Norte si tenia armas nucleares o al menos la posibilidad de desarrollarlas en muy corto tiempo, y se dio el lujo de lanzar misiles al Mar de Japón como señal de advertencia a los que se quisieran situar ahí en una eventual ofensiva militar extranjera. El riesgo es mucho por lo cual no puede hablarse seriamente de una intervención militar. Dudo mucho que esto termine transformándose en un conflicto bélico ya que los intereses de todos los países, particularmente de EE.UU. que tiene pretensión del control del petróleo iraquí, se verían negativamente afectados. Y si comienza el conflicto, sería imposible determinar cuando termina ya que se corre el riesgo que este se sume al conflicto entre Israel y Palestina, así como también se le sume el conflicto que aun hay en Iraq.

La idea de un “Choque cultural”

A pesar de que en su momento EE.UU. quiso venderle al mundo la idea de “musulmanes malos”, todos sabemos que esto está muy lejos de ser verdad y que no se puede juzgar a la gente por su pertenencia cultural. El conflicto no es entre culturas. Los actores son claramente distinguibles y el conflicto es claramente político, pues tiene componentes de carácter nacionalista en donde se deja entrever el deseo de Irán de ejercer su soberanía así como también el temor de otros países, principalmente EE.UU. e Israel, sobre lo que pretende hacer el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad. Toda estrategia se ha dado en el campo de lo político. La lucha es diplomática, y existe la posibilidad de que pase a ser un asunto que se defina en el campo de la economía. No se trata de odiosidad cultural. Tal vez eso exista en un puñado de gente ignorante y que no se ha preocupado de informarse respecto a lo que ocurre.

Este conflicto está marcado principalmente por temores. No se si estos sin justificados o no, pero se que los temores son uno de los motores de la acción y omisión del ser humano. Y son determinantes en política porque llevan a definir al otro como amigo o enemigo. El gobierno iraní a dado señales en su discurso que dan cabida a justificada desconfianza, sea este dirigido a su gente o al mundo. Ello hace que todos estén alertas, para así evitar desenlaces poco deseables como puede ser un conflicto armado, aunque insisto en lo improbable de tal tipo de conflicto. Además, en un mundo de globalización capitalista como lo es el nuestro, el campo de batalla se traslada de los cielos, la tierra y mar, a la economía, para ser luego el mercado mundial el nuevo campo de batalla, y lo que se usará como armas ya no serán tanques ni bombas sino más bien flujos de capitales, bloqueos e interrupciones de comercio de distinto tipo (lo cual no significa que las armas pasan a desuso). De a poco las guerras van dejando de ser entre países – aunque aun lo son – y van pasando a ser guerras entre economías. Será en el campo de la economía donde seguramente confluirán los temores, intereses y otras motivaciones de actores del mundo político y económico y se gestarán las correspondientes batallas asociadas a dicho campo y en donde veremos sus consecuencias, las cuales, no por ser ajenas a las armas dejan de ser muchas veces indeseables.

Concluyo reconociendo que estoy poco informado del tema, pero trataré de seguirlo mejor ya que me parece sumamente interesante, y luego escribir más con más detalle y mejores argumentos respecto de esto.