Chile ayuda a Chile

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lunes, febrero 08, 2010

¿DÓNDE SE LLEVAN A LOS NIÑOS DE HAITÍ?

El 12 de Enero, un terremoto en Haití provocó desastres que aun se hacen sentir y cuyos efectos se prolongarán en el tiempo. Me dio gusto el hecho de que el Estado de Chile, país que habito, reaccionara rápidamente, al igual que otras naciones Latinoamericanas, y enviara ayuda dentro de sus posibilidades; reacción más rápida y espontánea que la de muchas potencias económicas de nuestro planeta. Finalmente, la mayor parte del planeta se ha hecho de algún modo presente enviando ayuda. Asimismo, mucho se ha dicho de la necesidad de reconstruir la nación afectada por este desastre natural, de la necesidad de elaborar planes para ayudar a levantar la nación afectada. Sin embargo, lo que más se ha visto es el arribo de militares y fuerzas de seguridad las cuales, si bien son necesarias para controlar el caos que sobreviene a todo desastre de grandes proporciones, no es suficiente para atender las necesidades de la población afectada. Así como las fuerzas de orden extranjeras – como las de USA – se asientan en el país; crece, a nivel internacional, una necesidad de rescatar a los pequeños y pequeñas individuos – posiblemente los más afectados – de esa nación de la catástrofe y sus nefastos efectos: me refiero a los niños y niñas, que en el afán de protegerlos, medio mundo trata de sacar a los que más puedan de ahí. Incluso redes de tráfico de menores se han detectado, así como instituciones y organizaciones que operan en ese territorio, quizás con buen propósito, pero sacando provecho del vacío legal y social que existe con respecto a los niños y niñas en Haití, producto del terremoto, como factor que facilita sus buenas intenciones. De este modo, los actos bienintencionados han conducido – a mi parecer – a acciones aberrantes. Contraviniendo a toda idea de reconstruir el país, se está pensando en adopción masiva de niños a quienes, tratados como individuos que no tienen nada que ver con los tejidos y tramas sociales, se les quiere situar en otras familias sin tener en cuenta sus intereses y sin siquiera hacer un esfuerzo real por reubicar a sus padres u otros familiares. Y, por supuesto, sin preguntarse qué efectos puede tener en ellos el trasladarlos, de un momento a otro, desde su país a otro completamente distinto donde estará rodeado de desconocidos.


Lo anterior no es tan extraño. Los niños suelen ser considerados como algo anexo a la sociedad, una responsabilidad casi exclusiva de las familias; y, aunque paulatinamente han adquirido más espacio en el ámbito público, se piensa en ellos como seres que, amparados en la estructura de la familia y la escuela, se preparan para ser parte de la sociedad en un futuro (suelen ser “el futuro de” en vez de parte del presente). Es el olvido de que son parte de una sociedad, de que forman parte de un entramado social – por desfavorable que éste pueda ser – de que crecen en determinada cultura que inspira determinadas concepciones del mundo; en fin, aquel olvido de que son como cualquier ser humano sólo que más vulnerables en unos aspectos y más flexibles en otros, lo que conduce a pensar que un éxodo infantil masivo es hacer bien las cosas, al punto de considerar legítimos procedimientos ilegales.


Además, la idea del éxodo infantil – para que los niños, pequeños individuos que están en un “limbo” donde no son parte del mundo ni de entramado social alguno – junto con ser estúpida, es contraria a la idea de la reconstrucción del país. Por mi parte, pienso que los niños y las niñas representan una oportunidad más que un obstáculo en ese cometido. Una oportunidad en el sentido de que su cuidado, como actividad de la sociedad haitiana, como algo compartido por los ciudadanos y en colaboración de la solidaridad internacional concretada en ese mismo territorio, puede ayudar a reconstruir y fortalecer los vínculos entre sujetos, recomponer el entramado social que pudo verse afectado con el terremoto. El generar canales para la participación de los niños y niñas en espacios compartidos que no sólo sea para su cuidado, sino para aprovechar sus potencialidades (en la medida de las posibilidades de cada uno) puede ser otro elemento que contribuya a la reconstrucción de aquel país.


Más que sacar niños y meter tropas y comida, lo que debiese buscarse es generar las condiciones que permitan aprovechar todo el potencial humano, toda aquella vitalidad que busca superar las adversidades que se presentan por duras que sean. La historia tiene varios ejemplos de aquello. Hay naciones que han vivido situaciones sumamente duras y ahora son potencia o están bastante bien y que desde su experiencia como Estados también podrían contribuir. Pues, a fin de cuentas, pese al tremendo desastre ocurrido a Haití, no me parece justo ni conveniente dar al país por muerto y sacar a los niños que quedan para repartirlos por cualquier parte, sin considerar que tienen familia – y el derecho a estar con ella – y son parte de una sociedad.



martes, agosto 19, 2008

¿¿POR QUÉ FESTEJAR A OTROS?? REFLEXIONES EN TIEMPOS DE JUEGOS OLÍMPICOS

versión en inglés/english version


En estos días, mientras trabajaba avanzando en mi tesis a altas horas de la noche o en las primeras horas de la mañana, a veces paraba un rato para descansar, y veía los juegos olímpicos en televisión, pues me entretiene ver algunas de las competencias.

Al ver los juegos, me ha llamado poderosamente la atención la alegría y entusiasmo que se muestra en la televisión chilena (y la importancia que la prensa da en general), por el desempeño de un nadador estadounidense que ha ganado 8 medallas de oro por nadar rápido, o por una rusa que superó su record en salto con garrocha. Tanto entusiasmo como el mostrado con Fernando González, tenista nacional.

¿Por qué festejar tanto a personas que ni siquiera saben de nuestro país?

Aunque podría acusarse de falta de identidad nacional o de “orgullo de lo nuestro” en esas manifestaciones, me da la sensación de que aquello es expresión justamente de lo contrario. El deseo del éxito, de autodefinirse en torno y conforme al término éxito parece ser un rasgo casi obsesivo de la identidad nacional del último tiempo. Por ejemplo: a nivel social enorgullece el crecimiento macroeconómico, aunque se base principalmente en exportación de materias primas y la mayoría no vea ni un peso; y en términos individuales, hay un permanente intento de relatar la propia vida en función de la palabra éxito. El deporte no escapa de esta búsqueda ansiosa de empaparse de alegrías exitistas.

Frente al hecho de carecer de deportistas exitosos (en un país donde muy pocos dan importancia real al deporte), la necesidad de sumarse al placer de la sensación de triunfo lleva a “soñar” con ser parte e identificarse con la alegría de logros ajenos. Y expresión de aquello es nuestra prensa, en particular los periodistas de TV que transmiten desde China, en un intento de hacer sentir cada medalla estadounidense, rusa, china o de cualquier origen admirado como algo propio; como equivalente a la dicha del logro que esperaban para cada deportista nacional que no logró responder a las expectativas de éxito de un país donde casi nadie hace deporte…

Por mi parte, contento por el oro obtenido por el panameño Irving Saladino, y la plata obtenida por el chileno Fernando González.


martes, mayo 06, 2008

REFERENDO EN SANTA CRUZ. LA BÚSQUEDA DE AUTONOMÍA

Santa Cruz, una ciudad y departamento de Bolivia al cual si uno va, siente que sale de Bolivia y entra a otro país, sensación que a uno le queda por dos motivos: siempre vemos en los medios una Bolivia más andina, representada por su capital, La Paz. El sesgo se alimenta porque la mayoría de los viajeros visita sólo esa parte de tan interesante y diverso país. Otra razón para sentir el fuerte cambio es que uno suele llegar a la Paz, y de ahí se visitan los demás departamentos (salvo que uno entre por Argentina o por Brasil, por tierra). La diferencia de Santa Cruz en un principio sorprende: estereotipo distinto, acento distinto, la lógica de la ciudad es distinta, se ve harto recurso monetario, es una ciudad plana, de clima tropical, con la selva cerquita. Un lugar sin duda interesante de visitar.

Mica, una amiga y colega boliviana, me comentaba – y pienso que su opinión es bien confiable – que una parte muy importante de la población de esa ciudad está compuesta por inmigrantes, extranjeros y sorprendentemente muchos paceños. Lo más curioso es que son los inmigrantes los responsables de la prosperidad económica de ese departamento.

Hace tiempo que vengo escuchando acerca de la petición de autonomía del departamento de Santa Cruz. La autonomía es, en esa zona, hace tiempo una bandera de batalla. Sin embargo, no es algo exclusivo de esa zona pese a ser la ciudad de Santa Cruz el lugar emblemático de esta demanda. Cuando viaje a Bolivia – aprovecho de sacar pica – vi, por un lado, que el tema está muy presente, y por otro, que en los demás departamentos existe una sensación de estar “dominados” por el departamento de La Paz.

El referendo muestra, a mi parecer, una situación en que el sentimiento de deseo de autonomía se ha incrementado de manera importante. A mi juicio, ello se debería al gobierno de Evo Morales, y su insistencia en imponer por la fuerza temas como el indigenismo. Se trata de un gobierno que busca controlar todo desde el Estado, fortaleciéndolo, y al parecer, castiga el emprendimiento individual, la creación de empresa. Políticas que se hacen en nombre de la población indígena.

Más que una cuestión identitaria, creo que el deseo de autonomía es un asunto de política y economía. Más que un asunto del departamento, sospecho que se trata de intereses económicos de grandes empresarios, o bien, de todo aquel que vea dificultades con el gobierno actual, de desenvolverse en una economía de mercado. Pues, es esa la principal diferencia, entre Morales y los autonomistas, pienso yo: por un lado, tenemos a Evo Morales, una mezcla de reivindicación indígena y vieja izquierda, un producto de la situación de parte considerable de la sociedad boliviana, realidad que no se refleja – o se esconde muy bien – en la ciudad de Santa Cruz (pues en otros pueblos de dicho departamento se ve una pobreza que a la vista superficial del viajero es similar a la de pueblos de otros departamentos del país). La autonomía es una buena herramienta para que los intereses económicos de dicho departamento (y eventualmente, toda la zona que busca autonomía) genere las propias regulaciones económicas que más le acomoden. Quizás esto mismo explique la alta abstención e las urnas.

Santa Cruz es el departamento que más ingresos genera en Bolivia (más del 30% del PIB), por lo cual no es raro que quieran más control sobre dichos ingresos. Pero ¿es factible que un gobierno central acepte dicha autonomía cuyo costo es la dificultad de atender las necesidades de departamentos más pobres en el país? Una descentralización semejante del poder implica posiblemente un importante cambio en el mapa político del país. Las diferencias generarían, por una parte, mayor dificultad de gobernar sectores más empobrecidos en los que, si la presencia del Estado disminuye, pierde este legitimidad, al mismo tiempo que el gobierno central la perdería en un departamento donde no sólo las lógicas de convivencia sociales e ideas o proyectos de sociedad son, ahora más que nunca, tan distintos, sino que además, el nuevo escenario supondría una independencia económica que hace del gobierno central algo innecesario, algo de lo que se puede ser independiente y negociar con más fuerza.

Dado lo anterior, en Bolivia la situación es delicada. Conceder autonomías implica cambiar radicalmente la política del Estado, implicaría para el proyecto político de Evo Morales, una situación donde éste se hace probablemente inviable. Conceder autonomía supone renunciar al proyecto político social que el actual gobierno tiene y que – junto con sus seguidores – no duda en imponer, incluso con medidas tan represivas como las que dicen despreciar.

Sin duda, más que una cuestión de institucionalidad y manejo formal del poder, lo que está en juego en Bolivia es el redefinir la forma de hacer política desde el Estado, redefinir, tanto en el aspecto concreto de las posibilidades reales que tendría como en una mirada abstracta del país, su orden interno y vinculación con el mundo, el rol del Estado. Y eso, dudo mucho que Morales y su bando estén dispuestos a cambiar, lo cual explica que el gobierno central recurra a todo lo posible (apoyo de la OEA, etc.) y no quiera reconocer la legalidad de la votación del domingo 4 de Mayo de 2008.


Nota: la fotografía es mía. Corresponde a Samaipata, a la plaza del centro. Samaipata es un pueblito cerca de Santa Cruz.

jueves, enero 17, 2008

PROBLEMAS LIMÍTROFES E INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA

El Estado de Perú demandó al Estado Chileno ante la corte internacional de la Haya por supuestos asuntos pendientes respecto de los límites marítimos. La postura chilena: no hay temas pendientes pues los tratados firmados en su momento son bastante claros. Mis sospechas respecto a las motivaciones del gobierno o Estado peruano las expuse anteriormente.

En concreto, solo espero que al gobierno de Perú le vaya mal. No por chovinismo ni nada parecido, pues esos no son sentimientos que tenga muy arraigados, sino porque sería luego inviable una negociación con Bolivia respecto al mar, se perdería la oportunidad de negociar de gas por mar, una alternativa que impediría un innecesario impacto ambiental en Chile para solucionar el tema energético (la falta de gas). Por otro lado, la inviabilidad de una cesión futura de salida al mar en cualquier forma imaginable para Bolivia provocaría roces que desfavorecen la pretensión de integración latinoamericana…

Situaciones como ésta muestran que eso del asunto de la integración latinoamericana es una mentira cantada al ritmo de quenas y charangos. Sí, así mismo. Y lo triste es que demandas limítrofes como ésta, que en el fondo favorecen a un grupo reducido de personas que controlan el poder político y que tienen intereses asociados al comercio marítimo, son apoyadas en pro de la integración de la región. Más triste aun es que la izquierda folclórica apoya estas “iniciativas de integración” como si los límites políticos de las naciones en verdad solucionaran esta clase de problemas, con un peligroso romanticismo irreflexivo cuya idea tiene origen en las cunas del poder mientras que ellos sólo ponen la musiquita y los lindos versos que emocionan a uno que otro hippie andino por ahí.

La pregunta por la integración latinoamericana se debe abordar por otro lado. Creo yo que para comenzar, sería mucho más sensato mirar los mercados laborales. Más integrador que jugar con los mapas políticos es abrir las fronteras para la libre circulación de los latinos en la región para que cada quien pudiese ir a vender su fuerza de trabajo donde más considere que le convenga. Vale decir, que pueda instalarse en cualquier país sin necesidad de visas o permisos especiales. El aceptar a quien venga de otro país en el propio territorio nacional y el que sea igual ante la ley y la ayuda social no implica necesariamente cesión de soberanía, renuncia a la propia identidad cultural o agotamiento de los recursos de un país, sino que plantea otra exigencia para la integración: mejorar las propias condiciones de los ciudadanos en sus respectivas naciones…

En fin, muchas cosas a las que no me referiré acá. Pero a lo que apunto es que la integración latinoamericana, tema con el que tantos se llenan la boca, supone un compromiso político y social real con los ciudadanos, con cada individuo, y no cuestiones cosméticas como los asuntos limítrofes. Por eso pienso que cuando se habla normalmente de integración, en verdad se trata de una gran mentira de belleza estética y vacía de contenido, en la cual creen sólo unos pocos bienintencionados.



Nota: la fotografía es mía. Se trata de Arica vista desde el Morro, al fondo se alcanza a ver parte del territorio peruano. Frente a tierras de esta región se encuentra el mar en disputa.

lunes, noviembre 12, 2007

POR QUÉ NO TE CALLAS…

…Fueron las palabras del rey de España hacia Chávez en la cumbre de mandatarios realizada en Chile.

Este tipo de reuniones de mandatarios nunca han tenido una utilidad relevante. Se trata de una colección de promesas de unidad, cohesión y similares que quedan en nada en el día a día de las relaciones entre los gobiernos y las naciones.

Francamente no me he podido informar como quisiera sobre este suceso, donde un jefe de Estado intentó hacer callar a otro, pero de lo poco que vi, veo que se puede deducir lo siguiente.

Chávez ha demostrado ya que entre payasada, discursos agresivos, a veces más cómico que otras, se ha movido con gran astucia consiguiendo varias cosas (por ejemplo, las que menciono aquí, aunque hay varias más).

¿Qué buscaba Chávez? Se puede pensar que buscaba ser ofensivo y llamar la atención para captar las cámaras del mundo. Pues no… al menos no, a mi parecer.

Lo que Chávez hizo, y me parece que era su intención, fue hacer que los diferentes mandatarios se vieran forzados a una toma de posición. Luego tenemos lo anecdótico: el rey de España pretende hacer callar a Chávez (primera toma de posición); al rato, el presidente de Nicaragua cede a Chávez parte de su tiempo y el vicepresidente de Cuba respalda discursivamente a Chávez (alineándose con Chávez).

La toma de posición respecto a los otros implica marcar las diferencias que estas cumbres buscan ocultar bajo un manto de falsa tolerancia amistosa que, a distancia prudente entre quienes no se interesan realmente en llevarse muy bien, permite actividades como comercio e intercambio de beneficios de cosas poco importantes políticamente. Entonces, olvidándose estas cosas de diplomacia, se expresan opiniones y sentir que llevan a confrontación.

Por otro lado, la toma de posición implica un compromiso frente a los demás cuando se está en una reunión, un compromiso inmediato que incomoda a todo aquel que quisiera pasar desapercibido. La facilidad de alinearse con una postura u otra durante e inmediatamente después indica el grado de apego a una y otra, lo cual hace poco sorprendente la postura de los representantes de Nicaragua y Cuba.

Una visión “pro-modelo” y una de “izquierda latinoamericana” (por llamarlas de algún modo, pues estoy conciente de la inexactitud de estas denominaciones que he usado) son las que marcan esta toma de posición que ponen en entredicho la tolerancia discursiva que componen y que se suelen tejer y tejer cumbre tras cumbre.

Les dejo estos dos videos que relatan distintos aspectos del hecho.




sábado, junio 23, 2007

PROBLEMAS LIMÍTROFES. QUEJAS RECIENTES DE PERÚ

Nuevamente hace algunos días, quizás varios ya (la verdad es que he estado bien desconectado de las fuentes de información de lo que ocurre en el mundo por pega, tesis y clases de inglés) que se viene escuchando, una vez más, acerca de las quejas de Perú respecto a límites marítimos con Chile. El presidente del vecino país ha manifestado sus intenciones de llevar el caso al Tribunal de la Haya. Esto acompañado de las peticiones de extradición de Fujimori, actualmente con arresto domiciliario en Chile. La verdad es que no conozco los detalles de la demanda de Perú, no he seguido esa noticia, solo me he topado con ella, por lo que no me pronunciaré a fondo sobre el particular, sino que expondré reflexiones más generales, y que juzgo aplicables a diferentes problemas limítrofes, más allá de las particularidades de sus involucrados y de los conflictos mismos.

Llama la atención, cuando uno mira la prensa de TV o escrita, que esta clase de quejas y manejo de política internacional se atribuyen a eventualidades internas de carácter coyuntural que buscan ser mitigadas con roces vecinales. Como si eso fuese todo. En todo caso, no es raro encontrar en el periodismo chileno (ignoro como es en los otros países) carencia de reflexión y capacidad analítica; no obstante uno no se contenta con aquello.

Mas allá de lo coyuntural, no se debe olvidar que toda relación con entre países que comparten fronteras suele estar marcada por una historia de desconfianza, pues quienes tienen el poder ven siempre a sus vecinos como potenciales amenazas al mismo. La desconfianza está respaldada en la memoria – muchas veces distorsionada arbitrariamente por las versiones disponibles de nuestra propia historia – de guerras y conflictos político y económico, o sucesivos roces o apoyos de nuestros vecinos a enemigos que haya el Estado tenido. En el caso de Chile con Perú, nunca se debe olvidar la Guerra del Pacífico, donde Perú y Bolivia perdieron valiosos territorios.

La Guerra del Pacífico determinó desde entonces en gran medida el futuro de la política exterior de los países involucrados. Desde ahí se entienden estos conflictos, que encuentran oportunidad de expresión en coyunturas que amenazan, leve o gravemente, la cohesión interna de una nación. Sirven para restablecer cierto grado, real o virtual, de cohesión, más siempre están presente en los movimientos de los Estados. No se trata de algo que se olvida apenas pasa el problema interno, aunque así le ocurra a la gente que habita la nación involucrada.

Me explico. Toda salida al mar de Bolivia que implique a Chile ceder terrenos pasa por el beneplácito del Estado peruano. Perú tiene inscrito en su historia el deseo de recuperar el territorio perdido en la Guerra del Pacífico. Pretensión que pasaría al olvido si Bolivia obtiene salida soberana al mar. Pero ojo, Bolivia podría, eventualmente tener salida al mar con soberanía compartida con Chile, o bien llegar a algun acuerdo de resultado parecido. Como Bolivia no tiene dinero de donde aprovechar algo así, podemos meter en el baile a otro Estado: Brasil. País que ganaría, de facto, un importante acceso al pacífico. Concretándose algo así, Brasíl se opondría por siempre (¡¡y vaya oposición!!) a toda pretensión mínima de Perú respecto al mar, y para qué decir sobre recuperar sus territorios. Por lo que actualmente a Perú no le interesa que Bolivia salga de ningún modo al mar, ni siquiera con soberanías compartidas ni arriendos ni nada. Y tiene el poder de decidirlo.

La postura de Chile: los tratados establecen que el asunto está bien definido y no hay nada que hablar.

Pues, para Perú no son más ventajas económicas ni un mero capricho para calmar conflictos internos si es que los hay. Es un asunto estratégico, de gran importancia de política exterior. Si Bolivia tiene salida al mar ¿Qué ocurre con las pretensiones de Perú? No solo desaparece por completo la posibilidad de recuperar territorio perdido hace más de un siglo, sino que sus límites marítimos quedarían – esta vez sí que completamente de facto, y subjetivamente enterrado toda esperanza de posibilidad – completamente definidos.

La política exterior nunca es meramente coyuntural, sólo lo so sus manifestación es visibles y escandalosas. Todo suceso carga con historia. Como decía Durkheim, todo hecho social o fenómeno social se explica por otro hecho o fenómeno social. Cada cosa se entiende mejor en su contexto, no como fenómeno aislado… En fin, varias cosas mas se deben tener presente al mirar la realidad para que la vista no se quede corta y veamos sólo los prejuicios.



Nota: la imagen es de este sitio

domingo, junio 10, 2007

¿QUÉ ESTÁN DANDO EN LA TV EN VENEZUELA?

Algo cotidiano de muchos hogares es la pelea por el control remoto de la TV. El problema es siempre que a determinada hora, dos o mas hermanos o hermanas, o bien, entre marido y mujer (y todas las combinaciones que se nos ocurran), encontramos en el hogar el conflicto cotidiano de la pelea por lo que se verá, en ese instante, en la televisión. Recuerdo de niño verdaderas batallas con mi hermano por el control de lo que en la TV debía verse, era lo que yo quería ver, versus lo que él quería ver. Por cierto que como soy menor, en esos entonces en que la diferencia de edad tenía una fuerte correlación con la diferencia de desarrollo corporal, siempre salía perdiendo, aunque a veces me contentaba con evitar – de picado – que mi hermano no pudiera ver lo que el quería con tranquilidad. Pero no es intención mía hablar de mí, sino que pretendo ilustrar en esta situación tan cotidiana lo que parece estar pasando en Venezuela con Hugo Chávez.

El tema, a mi parecer, es que en Venezuela, el poder ejecutivo expresado en la persona de Hugo Chávez, intenta tomar el control remoto en sus manos y decidir que se pone en la TV. Pero primero miremos con algo de detenimiento los hechos.

RCTV fue cerrado debido a que el gobierno no renovó la concesión a esta cadena privada. Todo formalmente en regla. ¿Por qué entonces tanto revuelo? ¿Acaso no puede un gobierno decidir a quién otorga una concesión por medio de los mecanismos que su legislación establezca? Por supuesto que sí. Pero el problema no radica ahí. Poco más de 20 años llevaba funcionando RCTV – y RC poco más de 50 – tiempo suficiente para convertirse en un agente comunicador y medio de expresión audiovisual tradicional en ese país. No por nada aproximadamente el 60% de la gente desaprobaba su cierre. El cierre de RCTV fue para buena parte de la sociedad venezolana un atropello a la libertad de expresión. Yo pienso que esto ocurre no porque se solidarice con esta entidad privada, en tanto medio de comunicación privado sino porque ella en cierto modo es percibida por la conciencia colectiva como símbolo de libertad de expresión (n el único necesariamente, pero sí un referente) y más aun de comunicación. Debido a esto, no atribuiría la reacción de todos los que se oponían a ello a un asunto ideológico. Lo que si me llamó la atención es que parecía haber muchos que respaldaban – con apoyo popular expresado en las calles – esta medida.

Entonces hasta aquí, los hechos (cierre de un canal por no renovación de concesión y la reacción de la gente) no tendría por qué hacernos pensar en un intento de impedir la libertad de expresión, a pesar de que hablemos de un canal de oposición. El tema se complica y adquiere relevancia a mi parecer recién en estos momentos, en que Chávez ha dirigido violentamente sus dardos discursivos a la cadena Globovisión, también opositora a su gobierno, junto con preocuparse, siempre en el plano discursivo, de generar un denso ambiente y una carga negativa a la expresión de la oposición Y es que es en este momento en que las sospechas de intento de callar la oposición comienzan a justificarse.

¿Por qué callar a la TV?

Algunos autores e investigadores plantean que los medios, más que decirnos qué pensar nos señalan aquello sobre qué pensar. Es decir ponen los temas a discusión. Si se consigue control de un medio tan masivo como la TV que llega a todos los estratos, sobre todo a los más populares que son en los que el actual gobierno venezolano pretende sustentarse, permite disminuir el alcance del poder de comunicación de la oposición, disminuyendo su presencia en la conciencia colectiva. Por otro lado reduce la competencia en un área donde Hugo Chávez es muy fuerte: la discursiva. Y por otro lado, puede poner él los temas, visibilizando sus logros y ocultando sus debilidades o donde se evidencia su falta de voluntad política.

Es por eso que Chávez se aseguro el control remoto. El grado de poder de decisión acerca de lo que se puede ver en la TV, aprovechando su favorecida situación en la pelea por lo que en todo momento se verá – y por ende, se dirá – en la pantalla.
Nota: la imagen es de este sitio

domingo, diciembre 03, 2006

VENEZUELA CON HUGO CHÁVEZ

Hoy, Venezuela vive sus elecciones presidenciales. Los candidatos: Hugo Chávez (que no necesita mayor presentación) y Manuel Rosales, que representa la oposición al “régimen bolivariano”. Chávez, quien va a la reelección, además siempre ha buscado un liderazgo en la región. Algunas razones para pensarlo son las siguientes:

· Poco después de asumir, Chávez se preocupó de revitalizar las relaciones en la OPEP, siendo uno de los principales gestores de su revitalización.
· Hizo una jugada política – muy astuta – cuando tenía una fuerte oposición política y social, la que consistió en decir que renuncia sin firmar ningún papel ni hacer nada formal, desapareció y volvió al poder un par de días después tras no haber nadie que reconociera – salvo el FMI - el gobierno empresarial que intentó imponerse en esa nación, con más poder que el que tenía antes de ese show. Notable forma de aprovechar en su favor la idiosincrasia desordenada de nuestro continente (Latinoamérica).
· En su momento señaló que sueña con bañarse en una playa boliviana (una de las tantas tonteritas que ha dicho) aludiendo al asunto limítrofe entre Bolivia y Chile.
· Firma acuerdo con Cuba para reactivar la refinería de petróleo cubana de Cienfuegos (siendo entonces PDVSA dueña del 49% de la misma) que dejó botada la URSS tras su fracaso. Esto le hace ganar influencia en lo económico en esa nación.
· Vende petróleo barato a municipalidades izquierdistas de El Salvador
· Las estatales petroleras de Venezuela y Bolivia suscribieron una sociedad que contempla una inversión superior a los US$ 1.500 millones, la misma cantidad que la brasileña Petrobras tenía previsto invertir en Bolivia y que frenó tras la aprobación del decreto de nacionalización del pasado 1 de mayo.
· Apoya a Evo Morales en Bolivia con el asunto del gas, fortaleciendo la posición de este en el tema de la nacionalización de los hidrocarburos. También le da respaldo político y asesoría
· Aprovecha la coyuntura favorable que implica el precio creciente del barril de crudo.
· Ofrece programas solidarios en que personas de escasos recursos de todo el continente pueden recibir atención médica gratuita (esto se financia con dineros del petróleo) lo cual le sirve para ganar más apoyo en la región.
· Intenta acercarse a Chile de modo tal que le vinculen con Michelle Bachelet, que goza de buena imagen internacional.
· Ahora se integró al MERCOSUR (Mercado Común del Sur).
· Su política internacional esta orientada – y tal vez en muy buena medida, determinada – por los movimientos en política internacional del gobierno de EE.UU. La idea es hacer lo opuesto a los gustos del gobierno de esa potencia mundial.

Estas son algunas razones para pensar que Venezuela – con Chávez – busca, y puede lograr, un liderazgo en la región (al menos en lago parecido a un bloque), sobre todo si consideramos que en los últimos años la izquierda política ha tenido relativo éxito en Latinoamérica. Si bien es cierto, el auge económico y político Venezuela se lo debe al precio actual del petróleo (que está oscilando, si no me equivoco, entre 60 y 70 US$ el barril), situación que es coyuntural, no cabe duda que la aprovecha bastante bien. Pese a todas las payasadas que dice Chávez en cámara, es claro que es un sujeto muy hábil, y que lo que Venezuela busca es hegemonía en América Latina.

De la política interna de Venezuela no sé nada, pero el reflejo que deja al mundo es el de un gobierno populista, basado inicialmente en el carisma, el cual, como señala Max Weber, tenderá a una rutinización en que se establecen nuevas instituciones y formas de hacer las cosas. Un tiempo prolongado en el gobierno (intención manifiesta de Chávez, quien propone, de ganar, eliminar el límite de reelecciones posibles) abre el enorme riesgo de viciar y corromper las estructuras políticas, sea por la costumbre o por el sentimiento de seguridad de permanencia en el poder, pues se asume la democracia como algo propio y no del pueblo. Si ello ocurriera, es la oposición la que debe preguntarse qué hace posible que un sujeto como Hugo Chávez, más allá de su astucia y/o capacidad estratégica propia o de su equipo, llegue al poder y logre que prenda su populista revolución bolivariana, pues una cosa es clara: nada ocurre porque sí.

jueves, noviembre 02, 2006

INDEPENDENCIA DE PANAMÁ EN POQUITAS PALABRAS

El día 3 de Noviembre de 1903 Panamá se independiza de Colombia. Si mal no recuerdo, fue en algún momento de 1821 que se independiza de España para meses después ser anexada por Simón Bolívar a la Gran Colombia, que, si no me equivoco (1), conformaba lo que actualmente es Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. Tras la separación de la Gran Colombia, Panamá quedó como una provincia más de Colombia… hasta 1903.

Como buena provincia aislada, Panamá estaba algo olvidada por el gobierno colombiano, centralista como suelen ser los gobiernos latinoamericanos. Pero había un sector que se beneficiaba del potencial económico que tenía Panamá, en particular los puertos, debido al contacto con el comercio mundial y por ser conexión entre ambos océanos. Esa conexión es por tierra, y la idea de unir los mares es, en parte, la que da origen a Panamá como nación.

A fines del siglo XIX, Francia propone su proyecto de creación de un canal interoceánico que, tras recibir el beneplácito de Colombia, se pone en marcha. No obstante, la iniciativa francesa fracasa. El clima y la selva vencieron a la ingeniería del hombre. Pero no a su porfía.

Tras el fracaso francés, al gobierno estadounidense se le abrió el apetito con la idea de un canal. Pero Colombia desaprobaba la idea. Esto iba en contra de los intereses de una pequeña burguesía existente en Panamá, y son estos intereses, el apoyo del gobierno estadounidense, y el deseo de no formar parte de un país cuyo gobierno los confinaba al olvido propio de provincias alejadas del gobierno central lo que hizo posible la concreción de algo que se apetecía hace ya tiempo: la independencia.

Panamá por sí misma jamás habría podido independizarse de Colombia. Gran parte del financiamiento de la empresa emancipadora lo asumió EE.UU. no por altruismo sino por el hecho de que la independencia haría posible la construcción del Canal. Y es así como comienza la historia de un país que es al mismo tiempo la historia del Canal.

Apoyado con barcos de guerra de EE.UU., las ganas de la “clase dominante” y un pequeño ejército nacional y dinero para armas y corromper oficiales colombianos que custodiaban esas zonas y que, por ende, estaban igualmente abandonados que la provincia panameña se logra la independencia.

¿Independencia? Se supone que sí, pero esta independencia fue sólo política, y de Colombia. El canal se habilita en 1914. Gracias a conocer la experiencia francesa, los estadounidenses lograron sortear los obstáculos climatológicos y de la selva, no obstante la importante cantidad de muertos. La construcción del canal fue una importante causa de inmigración de personas de diversas razas y etnias. El Canal de Panamá estaba en manos del gobierno de EE.UU. y partía en dos a Panamá, ya que la zona (que ojo, no sólo era el Canal sino una importante cantidad de territorio que le rodeaba) estaba bajo la soberanía de la potencia. ¿Y qué ganaba Panamá? Una cuota miserable que fue aumentando con el tiempo pero que nunca fue satisfactoria ni justa.

Con los estadounidenses metidos en Panamá no se puede hablar de independencia. La presencia por el canal suponía una fuerte dependencia económica y política, además de las dificultades estratégicas que supone un país partido en dos mitades. Como decía Omar Torrijos, “somos el único país que limita al centro con EE.UU.”

3 de Noviembre de 1903 es una fecha en que se cambia de dependencia. Al igual que en muchos países latinoamericanos, la independencia fue asunto de criollos pero que no provocó necesariamente cambios al resto de las clases y estratos sociales, y por lo tanto no había mucho interés. Pero en el caso del istmo, creo que como hubo un cambio de dependencia, los procesos asociados al Canal provocaron dos situaciones: la transformación de la obra de ingeniería en un símbolo nacional, del Estado Nación, y un fuerte nacionalismo provocado principalmente por la presencia concreta y constante de un “otro de diferenciación” (militares y personeros gringos).

Tras negociaciones por el monto de cuota del Canal que pagaban los EE.UU. y hechos como el día de los mártires, el gobierno del dictador Torrijos inició las gestiones – recorriendo todo el mundo en busca de apoyo – y se logra finalmente la firma de los tratados Torrijos-Carter.

Si bien, el Tratado Torrijos-Carter no es de color de rozas, y tiene cláusulas que desfavorecen la independencia de la política de la nación panameña, me parece que el 7 de Septiembre de 1977 (fecha en que se firma el tratado) es más importante que la de independencia de Colombia, o si se prefiere, la fecha de entrega definitiva del Canal al Estado panameño (esta me parece más apropiada), es decir, el 31 de Diciembre de 1999 puesto que el país deja de estar partido en dos, y Panamá no sólo gana en independencia política sino también en beneficios económicos, y la posibilidad de conducirse por sí mismos como nación (en la medida de lo posible, porque nada es perfecto). ¿Por qué digo esto? Porque es mucho más significativa e importante en su historia. Porque la historia de Panamá es básicamente la historia de su Canal.



Notas:
Si he herido la sensibilidad patriótica de algún compatriota, lo siento, pero me parece que el querer a una tierra no significa negar aspectos de su historia.
Aprovecho de disculparme si no he respondido a comentarios y me comprometo a hacerlo prontamente, y visitar los blog de quienes me visitan y dejan comentarios que siempre son bienvenidos. Saludos.

(1) disculpen las imprecisiones, pero en este momento no me da el tiempo para confirmar esos datos.

lunes, octubre 23, 2006

AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ (2ª Parte)

Y finalmente los panameños dijeron que sí a la ampliación, pero sólo el 42% de los panameños votó (en Panamá el voto es Voluntario y la masa electoral es de aproximadamente 2,1 millones de individuos), y de ese 42% el 78% optó por la opción Sí, que a mi entender, como ya argumenté, era la mejor.

Pero el sabor de la jornada me resulta amargo. Y es que un emblema nacional como es el Canal despertó muy poco interés ciudadano y baja asistencia a las urnas. ¿Que puede querer decir ésto? Que los panameños se sienten menos vinculados al canal, que sus destinos y bienestar nada tienen que ver con el Canal de Panama, obra y símbolo que antes suscito hechos como el de 1963. Triste situación pues lleva a pensar que la corrupción ha corroido, si no el Canal, sí la confianza que tienen los panameños en sus dirigentes (cosa justificable por la presencia de la corrupción en la historia del país) y administrativos.
Lo más lamentable es la distancia que tiene la gente del canal ya que se puede correlacionar con la que existe del Estado-nación. Se refleja así lo que advierten autores como Castells, que el Eastado, en su necesidad de insertarse en la dinámica económica global se aleja de la ciudadanía y deja a un segundo plano la atencion de sus intereses y necesidades, pasando el Estado a ser una fuente de derechos pero no de sentido. Y a este sentimiento van a contribuir otros dos males que se aprecian en el resto de América Latina: la desigual distribución del ingreso y el excesivo centralismo del desarrollo en la ciudad capital (que todo esté en la capital). El resultado, una nación que no aprovó el Canal, sino que se abstuvo indiferente sin interés por un Canal y una nación que dejan de sentir como propia... esa es la sensación amarga que me dejó la votación.
Simplemente algo triste... :-(

Artículo relacionado
Panamá aprovó la ampliación del Canal

domingo, octubre 22, 2006

AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ


Aunque muy lejos del ritmo e intensidad que hubiese querido, el asunto de la ampliación lo he estado siguiendo desde que se comenzó a plantear, esto es hace ya algunos años, discusión que, si no me equivoco, comenzó a cobrar fuerzas poco después de la entrega del Canal por parte de los estadounidenses el 31 de Diciembre de 1999 conforme a lo acordado en el tratado Torrijos-Carter. Mirando las noticias me entero que hoy los panameños están votando si va o no la ampliación ya que la última palabra, por ley, la tienen los ciudadanos en este asunto (1).

La idea de la ampliación surge de la evidente necesidad de modernizar la principal fuente económica del istmo. Lo cierto es que los barcos son cada vez más grandes y el Canal se hace cada día más inservible como vía interoceánica. ¿Qué significa esto? Que la economía del país peligra. Por otra parte, el Canal de Panamá es un símbolo patrio, de identidad. Panamá nace con el nacimiento del canal y hoy en día es la reafirmación de su independencia. En cierto sentido, se puede decir que es un factor de cohesión social, parte de su identidad como Estado-nación. De ahí su importancia. El valor del Canal no es sólo económico, sino también social y cultural.

Pero existe una serie de factores que no se pueden dejar de considerar al tomar una decisión como esta:

· Un factor ambiental: la ampliación del Canal supone la tala de buena porción de selva lo que implica, si no me equivoco, pasar a llevar áreas designadas como parques nacionales. Ello por la necesidad de construir un tercer juego de exclusas. El aspecto positivo del diseño es que se contempla una reutilización de las aguas, lo cual hace menos sensible al Canal de las sequías, y también lo hace, en este aspecto, viable (al menos por lo que yo sé).
· Un factor social: Parte de la población rural en Panamá, que colinda con el canal tendría que ser reubicada, y hasta donde sé, este aspecto nadie lo ha tomado en cuenta. Implica expropiación y traslado forzado de panameños de un lugar a otro. Es de esperar que haya una negociación con buen término. Pero se trata de un tema sensible que no se puede dejar de considerar (similar al caso Ralco en Chile).
· Un factor económico: el proyecto está valorado en US$ 5.250 millones, lo cual significa aumentar notablemente la deuda externa del país. Este parece ser el principal caballito de batalla de la oposición al canal.
· Un factor político: la corrupción. Panamá es uno de los países menos confiables de América Latina en lo político. Y el gasto que implica el proyecto genera desconfianza, y la corrupción explica bien un temor a que las cosas no salgan como debieran, lo cual se traduciría en un perjuicio para Panamá del cual sería muy difícil salir.

Estos son los factores que se me vienen a la cabeza en este momento. ¿Debe Panamá ampliar en Canal? A pesar de no estar muy informado, me aventuro a responder – como panameño – SÍ.

Me explico. Si Panamá pierde esta importante fuente económica, la calidad de vida a la que puede aspirar el país se reduce considerablemente, y echarán mano de lo que puedan, llevándoles, entre otras cosas, a una depredación mucho mayor de los recursos naturales (y su selva) que la que pueda provocar la ampliación del Canal. En términos sociales, es necesario resolver bien el problema del traslado de habitantes rurales a otras zonas de Panamá y que se les compense por su situación; ese es uno de los gastos en que se debe incurrir, pero parte de la población no puede entorpecer un proyecto que beneficia a toda una nación (y es de esperar que las bondades de la ampliación llegue a todos, cosa que debo reconocer puede ser dudosa). En cuanto a lo que se dice de la deuda externa, no ampliar el canal es lo mismo que destruirlo, y ello condenaría a Panamá a una deuda externa eterna y de crecimiento exponencial. En lo referente a la corrupción… pienso que ese es un riesgo que, pese a ser grande, habría que correr, en parte por lo anteriormente dicho.

Sospecho que son más las ventajas que desventajas lo que implica el proyecto de ampliación. Es de esperar que se tome la mejor decisión y, personalmente, espero que se decida poner en marcha la ampliación.

Artículos y páginas relacionadas
· SOBRE PANAMÁ
· Panamá decide sobre el Canal
· En la columna lateral de este blog, las páginas bajo el título “Acerca de Panamá”


Nota
La fotografía del Canal es mía.
(1) Si me hubiese enterado antes, hubiese ido a la embajada para ver si podía votar desde ahí, pero como comentaba, es un asunto que he seguido poco, mucho menos de lo que hubiese querido

miércoles, octubre 11, 2006

ELECCIONES DE MIEMBRO NO PERMANENTE DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU

El día 16 de Octubre de este año se vota qué país latinoamericano ocupará el puesto que a fines de Diciembre de este año deja libre Argentina. América Latina tiene derecho a ocupar dos de los 10 puestos de miembros no permanentes del Consejo de seguridad. Para ganar el puesto, la nación que postula debe tener 2/3 del total de votos de la asamblea compuesta por 192 miembros, es decir, tiene que conseguir 128 puestos.

Si lo que se elige es un miembro no permanente en el consejo de seguridad de la ONU ¿Por qué tanto revuelo? Se preguntan algunos. La verdad de las cosas es que se trata de una decisión muy importante. Repasemos algunos hechos varios:

Conflicto por el programa nuclear de Irán: La polémica se reinició hace más de un año ya con la decisión del gobierno iraní de reiniciar el enriquecimiento de uranio. El gobierno de Irán afirma que la energía nuclear será usada con fines pacíficos mientras que EE.UU. y amigos afirman lo contrario. Algunos han planteado un posible ataque militar a Irán por parte de EE.UU. (una estupidez) pero el gobierno de la potencia ha negado esa alternativa oficialmente. Aquí debemos recordar que Rusia y China se han planteado a favor de la negociación mientras que EE.UU. se ha opuesto y promueve las sanciones económicas (1).

Oportunismo de Corea del Norte: el gobierno de esa nación y su dictador medio loco siempre han sido un problema. Tanto en la invasión de EE.UU. A Irak como ahora con el asunto del programa nuclear iraní, el gobierno de Corea del Norte ha amenazado con reactivar o continuar su respectivo programa de enriquecimiento de uranio, con la diferencia que no tiene ninguna vergüenza en señalar que es para crear armas. De este modo no ha dudado lanzar misiles al mar de Japón dando una muestra del alcance que pueden tener sus ataques, y ya ha comenzado con sus pruebas nucleares.

Conflicto entre Israel y Hezbolá: Otro acontecimiento preocupante del último tiempo, que requiere resoluciones a corto plazo, y que se suma al conflicto constante entre Palestina y Israel. Vemos como pese a parar ay el fuego entre ambas milicias aun se hacen declaraciones odiosas – desde ambas partes – que dificultan una buena solución.

¿Qué postura debe adquirir Chile?

Las opciones que tiene Chile (2) son Guatemala y Venezuela. La gran mayoría de los países ha señalado cual va a ser su decisión. Chile no, lo cual ha sido un error ya que ahora es susceptible de presiones. Cada una de las naciones cuenta con diversos apoyos lo cual podría hacer pensar en una elección reñida.

Maquiavelo, en El Principe, señalaba que en caso de dos países que entren en guerra, lo peor que puede hacer un estado es permanecer neutral. Sin duda lo que aquí tenemos no es una guerra sino tan sólo una elección, pero sospecho que Maquiavelo quería decir también que siempre es necesario tener una política internacional y una disposición a asumir los costos que implica dicha política. La ausencia de una política internacional claramente definida por parte de nuestra nación nos juega una vez más en contra, en una elección que se presenta complicada.

La elección es complicada ya que se ha cubierto de argumentos y razones ideológicas que tiran en una u otra dirección. Y es que la contingencia en este momento hace que la elección sea particularmente importante. El gobierno de Corea del Norte está hostigando hoy al mundo con sus pruebas nucleares (como ya lo han hecho otros que cuentan con esos “juguetes”) lo cual hace el tema más complejo. Por otra parte están los intereses del país, pero en este aspecto Chile gana y pierde harto sea cual sea la decisión que tome.

En mi opinión personal, no tengo idea por quién se debiera votar. Por un lado una Guatemala muy sensible a los intereses de EE.UU. que no ha dudado en el pasado en no reconocer la legitimidad de este organismo como mediador de conflictos (aunque ya se vio que esa gracia le ha traído costos) y una Venezuela con Hugo Chavez, sujeto y partidarios que a nadie dan confianza, orientando su política en función de oponerse a EE.UU. sin importar lo absurdo de sus acciones. El asunto me supera así que no puedo hacer más que plantear el tema.

Bueno, sea como sea, se trata de una decisión de Estado y debe adoptarse como tal.

Les invito a votar en la encuesta que está a un costado.

Notas:
(1) que por cierto las sufren los pueblos, nunca sus gobernantes, que son los que toman las decisiones.
(2) Nación que ha formado parte del Consejo de Seguridad como miembro no permanente en los periodos: 1952 – 1953, 1961 – 1962, 1996 – 1997, 2003 – 2004.

jueves, agosto 31, 2006

¿CUÁL ES EL LÍMITE?

Una vez más se manifiesta el problema histórico de límites que tienen Argentina y Chile. Se trata de un mapa publicado en Argentina, respaldado por el IGM de esa nación, en que un territorio de campos de hielo sur, que representa la segunda reserva hídrica más importante del mundo, una zona en que aun no está definida la frontera chileno-argentina, es señalada como si fuese argentina. El asunto ha generado cierta controversia y el gobierno de la nación chilena ha enviado una carta formal de protesta, ajustándose a lo establecido en el derecho internacional. Pido disculpas por la falta de conocimiento técnico respecto a la disputa territorial entre las naciones, pero lo que expondré a continuación es un planteamiento de por qué creo que estas cosas ocurren ahora.
Existe una serie de razones de carácter tal vez político que hacen posible este tipo de eventos, entre las que podemos mencionar las siguientes:

El problema interno (de Chile)

· Mala calidad de la cancillería chilena. Esto es histórico. La gestión de los asuntos internacionales por parte de los gobiernos de nuestra nación han sido por lo general deficientes (salvo casos excepcionales como algunos aspectos de la postura de Chile en relación a la invasión de EE.UU. a Irak).
· Reacción tardía en estos y otros asuntos. Este es un problema que se viene manifestando, de acuerdo con los noticieros, desde el año 2000. Otro ejemplo de reacción tardía de la cancillería es el hecho de que nuestro país aun no entrega su voto para la elección de consejo de seguridad de la ONU cuando la mayoría de los países ya lo ha hecho.
· Se ajusta excesivamente al derecho internacional, cosa que nadie hace (o sea, más papistas que el papa). Sus acciones parecen más acciones racionales conforme a valores que a fines (pensando en la distinción de las mismas que hace M. Weber).

La relación de Chile con los vecinos y el continente

· Problemas con Bolivia de carácter limítrofe. En esa nación está activo el asunto de la salida al mar. La estrategia es cambiar gas por mar, y es un eje de política de esa nación.
· Problemas relativamente recientes (hace algunos meses) de límites con Perú, lo que consistió en discusiones respecto del límite marítimo, luego un problema por la ubicación de torres de vigilancia, entre otros.
· La pretensión de Chile de hacerse ajeno a la realidad de América Latina y olvidar la necesidad de establecer buenas relaciones con la región. Políticamente Chile no parece ser muy querido en Latinoamérica. Y es que nuestra nación, al igual que todo país latinoamericano que presenta un inusual éxito económico, ha pretendido “dejar” la región.

Relaciones poco firmes de Chile con el resto del continente, despiertan la tentación de un aprovechamiento de otros de lo que se puede identificar o entender como una debilidad.

Manejo conjunto del problema

· Falta de voluntad de ambas partes para conversar y establecer comisiones que definan los límites fronterizos, ello por una política, errada, de administración del problema mediante hacer vista gorda del asunto.

¿Y qué hay de la integración latinoamericana?

Tristemente esa es una gran mentira acompañada con guitarras, quenas y zampoñas. Casi nadie se lo toma en serio.

Lo lamentable de todo esto es que es un granito de arena más que contribuye a deslegitimar cualquier orden internacional. Por otro lado, enturbia una relación entre ambas naciones, que actualmente se puede catalogar de muy buena en lo político. El problema de esto también está en que las situaciones se pueden volver más tensas, y nadie sabe cuando puede ceder algo puesto en tensión. Lo que no debemos permitir es que los límites territoriales deriven en otro tipo de límites.

Notas:
La primera imagen es la versión Argentina, la segunda es la versión chilena. Ambas imágenes fueron sacadas de aquí

sábado, agosto 05, 2006

SALUD DE FIDEL CASTRO Y LA DICTADURA EN CUBA


Hace pocos días en los noticieros se ha señalado que Fidel cedió temporalmente el poder a su hermano Raúl Castro debido a que tenia que someterse a una operación de alto riesgo (detalles de la enfermedad y la operación no tengo). En Miami, los disidentes que han escapado de la isla celebraban felices, algunos con la esperanza de que estuviese muerto. Un par de días después seguramente cesaron los festejos cuando se emite un anuncio, supuestamente de F. Castro, diciendo que se encuentra estable y que “no se preocupe el pueblo cubano”. Más allá del hecho anecdótico de la muestra de nepotismo del líder cubano, queda instalada la pregunta de si se acabaría la dictadura con la muerte de Castro, o si sería al menos el comienzo de su fin.

Pensar que con la muerte de F. Castro, la dictadura llegaría a su fin me parece demasiado optimista. Se trata de un sujeto que ha encabezado el Partido Comunista cubano y las FF.AA. de esa nación por cerca de 47 años. Un gobierno basado en el carisma no dura tanto. Weber nos señala que una dominación carismática acaba por rutinizarse, generar un sistema y burocracia que reproduzca por si mismo lo que antes hacía el líder carismático. Seguramente es eso lo que ha ocurrido con la política cubana.

Fidel es un símbolo. Esto no significa que por si mismo no tenga poder, sino todo lo contrario. Pero pienso que lo más probable es que encabece un sistema de dominación y gobierno creado por él y sus asesores, una burocracia que pueda adaptarse a su muerte, aunque ese hecho pueda significar una importante pérdida de poder y legitimidad del régimen mismo.

¿Qué puede hacer pensar que la dictadura responde a un sistema o aparataje político en vez de tan sólo a la persona de F. Castro? Entre las razones se encuentran las siguientes.
· 47 años de gobierno hacen pensar que la dominación ya pasó el estado de carisma personal y se consolido como una forma de hacer las cosas rutinaria y de lógica propia e independiente de los actores y personas.
· Sólo un sistema de organización puede hacer frente a un bloqueo económico como el que EE.UU. ha impuesto sobre la nación cubana por tantos años. Esto no sería posible por mucho tiempo para un sujeto o un grupo de personas.
· El actual sistema político no permite la conformación de grupos disidentes que pueda consolidarse como alternativa al régimen en caso de que desapareciera Fidel.

Dado lo anterior ¿Qué ocurriría tras la muerte de Fidel Castro? A vuelo de pájaro podemos lanzar tentativamente algunas especulaciones con cara de predicción (algo bastante osado de todas formas):
· Así como ocurría con muchos pueblos en el pasado, la ideología puede hacer de Fidel una leyenda. De este modo, el dictador podría conservar su poder “después de muerto”, influencia ideológica y legendaria que sería administrada por los dueños de la Revolución.
· Se trata de un país cuya historia no conoce la democracia, por lo cual un sistema político democrático fundante sería difícil de establecer. Es posible que si se instalara una democracia política, tendría tantos enclaves autoritarios (1) que el cambio sería de forma y no de contenido.
· Consolidación del nepotismo u otras vías no democráticas de transmisión del poder basadas en el sistema de dominación establecido en la isla durante los 47 años de gobierno y que favorece a una suerte de casta política privilegiada.

Nunca debemos olvidar que todo revolucionario se vuelve conservador cuando consigue su objetivo. Y ni Castro ni los castristas harán nada para que lo obtenido por la revolución cambie. Por lo tanto, el hecho de que la salud se deteriore no tiene por qué despertar ilusiones de transición, democracia ni nada parecido. Son otras las vías de cambio que necesita un país que ha vivido bajo una dictadura tan larga, vías que no pasan por la muerte de un hombre, por importante que este sea, sino más bien caminos que pasan por el nacimiento y fortalecimiento de voluntades.



Notas
(1) en términos del sociólogo chileno M. A. Garretón.

Imagenes: badera cuba, en esta página; foto de Castro, aquí

miércoles, mayo 10, 2006

¿CON LOS VARONES O CON EL PUEBLO?

BREVE COMENTARIO SOBRE BOLIVIA

Un gobierno puede sostenerse y permanecer en el poder sólo si se alía con los varones, la nobleza, en fin, los hombres poderosos de la nación o el reinado, o bien, si cuenta con la gracia y el apoyo del pueblo. Naturalmente nunca se puede tener contenta a ambas partes a la vez. Es esto lo que nos menciona Maquiavelo en su libro “El Príncipe” (libro a mi parecer fascinante).

Lo anteriormente descrito puede verse en Bolivia. Evo Morales y quienes le rodean han decidido – a diferencia de los gobiernos anteriores que fracasaron en su intento de consolidarse y darle una forma política coherente a la dirección del país – gobernar con el apoyo del pueblo. Eso, a mi parecer, explica cuestiones como el porqué Evo Morales hizo giras internacionales vistiendo con su ahora famoso chaleco en vez de trajes caros, y la nacionalización de los hidrocarburos en vez de seguir entendiéndose con el sector privado, la redistribución de entre 11 y 14 millones de hectáreas de tierra a grupos indígenas y campesinos, como parte de una reforma agraria, etc.

Los gobiernos anteriores en Bolivia decidieron aliarse con los varones, los representantes de la globalización neoliberal, que, dado el enorme riesgo país existente en esa nación, exigían para la inversión una serie de garantías y precios inferiores a los del mercado. Los varones no contribuyeron entonces en la generación de condiciones que dieran gobernabilidad dicha nación. El actual gobierno de Bolivia cambia de aliado y apuesta al pueblo, y la pregunta que uno se puede hacer es ¿contribuirá el pueblo a darle a Bolivia la gobernabilidad que necesita? La nacionalización de los Hidrocarburos es una apuesta en esta dirección. El pueblo boliviano no ha percibido nada de las promesas de la globalización y ha decidido entonces su propia estrategia. Hemos visto como ahora Morales ha recibido el apoyo de los gobiernos de Argentina y Brasil (ese país con empresas e intereses afectados seriamente por la nacionalización). Cada paso de Evo Morales es una señal a su propio pueblo, una acción en busca de la gobernabilidad y el orden, sea cuestionable este orden o no. Y esa gobernabilidad no va, en Bolivia, de la mano de los varones (clase dominante boliviana, capital financiero y empresas transnacionales).

Esta apuesta por el pueblo es algo inesperado en un contexto de globalización económica neoliberal. Un desafío a la economía global cuyo desenlace depende de los gobernante y la disposición del pueblo a acompañarlos (que está dada en parte por la capacidad y disposición del gobierno a “sintonizar” con los intereses del pueblo). Un desafío dado que se trata de un país chico, un país que no se puede dar el lujo de decir “la economía soy yo” como sería el caso de EE.UU. o China por señalar ejemplos (¿que pasaría si en esas naciones ocurrieran cosas como las que en Bolivia?). Como sea, Bolivia no está solo en sus pretensiones. Claramente cuenta con el apoyo de Cuba y Venezuela, país que tiene pretensiones de liderazgo en la región. Ahora, si las condiciones de ese apoyo no apuntan en la misma dirección que las necesidades e intereses del pueblo boliviano, la actual clase política boliviana tendrá algunos problemas.

Resumiendo, la política de Morales busca, a mi entender, gobernabilidad en Bolivia basándose en el apoyo del pueblo y no de los varones (locales o foráneos) en el marco de una política nacionalista. Gobernar con los varones en un mundo globalizado como el de hoy es disminuir la intervención y tamaño del aparato estatal (le dicen también modernización del Estado) dejando la regulación de todo al mercado, y gobernar con el pueblo es nadar en contra de esta globalización económica y fortalecer el aparato estatal (ojalá que la corrupción no corroa estos esfuerzos) teniendo este luego mayor poder e influencia en la mediación de conflictos. ¿Querrá Evo Morales revivir ese Estado que existió en América Latina antes de la última oleada de dictaduras a las que siguió las adscripciones de nuestras naciones a la apertura a los mercados internacionales? ¿Le permitirá el actual contexto mundial cumplir con sus objetivos? Esas son algunas de las preguntas que nos podemos hacer al mirar a Bolivia.

A fin de cuentas, si Evo Morales está en el poder es porque las clases dirigentes de Bolivia no supieron hacer de ese país un país gobernable, y los intereses de las transnacionales no encontraron puntos comunes con el pueblo. Se podría decir que en parte son responsables de lo que acontece en Bolivia, de que el país sea gobernable sólo con el apoyo del pueblo.

lunes, mayo 01, 2006

NACIONALIZACIÓN DE HIDROCARBUROS EN BOLIVIA


Hoy, primero de Mayo, El presidente de Bolivia, el socialista Evo Morales, firmó hoy un "decreto supremo" que nacionaliza y da al Estado el "control absoluto" de todos los hidrocarburos. Al parecer, el nacionalismo y el socialismo impulsado por Evo Morales eran en serio. Y un poco de prudencia y moderación en su gobierno han permitido que lleve a cabo esta clase de acciones consiguiendo el apoyo político necesario generando un contexto favorable y de legitimación de la medida en un mundo donde predomina la economía neoliberal. Al parecer la nueva ley de nacionalización de hidrocarburos es lo suficientemente dura como para no dejar mucho espacio de acción, quedándole sólo la posibilidad de arbitrajes internacionales, o irse de esa nación. Hay que tener presente que el arbitraje internacional requiere que ambas partes estén de acuerdo en esta medida.

Es curioso ver que mientras en casi todo el continente latinoamericano el Estado decrece cada día más, Evo Morales y el MAS se esfuercen pro revitalizarlo y darle más poder. Se trata de una medida que pese a que va en contra la tendencia mundial, era necesaria en Bolivia para darle más gobernabilidad, puesto que era una de las promesas de campaña más importantes del ahora presidente, y simbólicamente marca un cambio de giro a las políticas que favorecían a una minoría privilegiada en ese país. Por otra parte, esto le acerca más a países como Cuba y Venezuela. También puede significar un estímulo para las izquierdas de replantearse en función de sus metas en América Latina.

Sea como sea, Ahora hay que esperar a ver cómo Bolivia asume este desafío de controlar sus propios recursos. Aunque la tendencia puede ser al pesimismo por la supuesta incapacidad de la actual clase política de esa nación, o por ser un país “subdesarrollado”, “atrasado”, etc. podemos tener presente un caso en parte similar, que es Panamá cuando se anunció la entrega del Canal. Nadie apostaba por Panamá y dentro de esa nación había sectores preocupados por el destino de país cuando no contara con los gringos en el Canal. Lo cierto fue que el traspaso del Canal a manos panameñas fue beneficioso para el país. Y así lo percibe la mayor parte de su población.

Con el tiempo veremos que cambios reales ocurrirán en Bolivia tras concretarse esta nacionalización, salvo que haya algún cambio, cosa que no creo muy probable dada la orientación del gobierno y el fracaso de gobiernos anteriores con un modo “convencional” de hacer las cosas. En este momento no me atrevo a emitir ningún pronóstico ni nada parecido. Lo que no cabe duda es que se trata de un fenómeno (o acontecimiento, si se prefiere) muy interesante