
MEO; La invención de la prensa
Es increíble la importancia que la prensa le ha dado a MEO; y tanta fue que los mismos políticos fueron alimentando aquello y llenándose de temores y ansiedad por cada declaración, movimiento y sinsentido de aquel personaje. Y, como centro del espectáculo, manteniendo un suspenso que alguien más inventó – consciente o no – a su favor, MEO no se pronunció hasta el final por una tendencia que era evidente desde el primer momento: que votaría por Frei. Así, llegó hasta hoy, teniendo en ascuas a todos quienes sobrevaloraron su importancia. “Pero no hizo un llamado a sus seguidores para que votasen por Frei”. ¿Tiene, MEO, seguidores? Si los tiene, pues esos ya habían decidido su voto por Frei en 2ª vuelta desde antes que el ex candidato inscribiera su candidatura.
La prensa vio en la candidatura de MEO un importante fenómeno en términos electorales. Sin embargo, no fue más que un simple fenómeno de redistribución de votos (casi nadie se inscribió en el registro electoral motivado por el tan mediático candidato MEO), los cuales, en segunda vuelta, necesariamente volverían a sus orígenes: una porción a Piñera, otra mucho más voluminosa a Frei. Pues el voto por MEO era un voto que expresaba descontento más que la adherencia a un movimiento (si es que hubo tal cosa más allá del discurso). Es por eso que el ex candidato no puede llamar a sus electores a votar por un candidato: existe la posibilidad de que la ilusión de su liderazgo se desvanezca violentamente bajo el peso de los hechos el domingo 17. Hay que reconocer, eso sí, la astucia con la que ha utilizado MEO el poder que la prensa y políticos ingenuos le han otorgado todo este tiempo para poner en discusión algunos proyectos de ley.
Predicción de Segunda vuelta
El debate estuvo normal. No gozó de mayor gracia, pero ninguno de los candidatos dijo ni hizo algo estúpido. Y ninguno hizo tonterías grandes en la campaña de segunda vuelta. Como ninguno se atrevió a nada, es ilusorio esperar grandes cambios. Por otro lado, si examinamos el carisma de los candidatos se aprecia que Frei nunca lo poseyó mientras que Piñera, si lo tuvo alguna vez, se desgastó completamente tras casi 10 años como candidato presidencial. ¿Y quién ira a ganar? Antes de responder, invito a examinar – al menos tener presente – las siguientes reflexiones.
Si se hace referencia al contexto político, se ve que la diferencia primordial entre izquierda y derecha en Chile es la adherencia/no adherencia a Pinochet, quien muerto en persona sigue vivo en la política en el país, especialmente en una masa de votantes que no se renueva.
Si a este aspecto político se le suma una característica sociocultural de los votantes en chile: el hecho de que el electorado lo conforma una masa atomizada de individuos; se tiene, entonces, un electorado que va a estar poco influido por proyectos comunes (a fin de cuentas… ¿comunes con quién?). Es esa también la debilidad que tiene MEO para construir un movimiento: la considerablemente mayor parte de sus votantes fueron consumidores descontentos con las opciones a las que tendían siempre, no ciudadanos dispuestos a abrazar un movimiento.
Además de lo anterior, y teniendo en cuenta también la falta de carisma de los candidatos y la historia y trayectoria política y profesional-laboral de los mismos, así como de quienes los rodean, entra en juego también un aspecto psicosocial en juego: el hecho de que estas elecciones de 2ª vuelta estarán definidas principalmente por la sensación de asco, y no de admiración a la persona o de ideales político-sociales. Así, buena parte de votantes Frei serán sujetos que aborrecen la derecha o les da asco cualquier cosa que huela o se parezca algo a la dictadura militar y a Pinochet; y los votantes de Piñera sentirán lo mismo por aquello que les parezca a izquierda. Y hoy en día no hay ningún partido, movimiento o persona que pueda trascender esa sensación de asco. Por otra parte, Frei, casi invisible, y Piñera, que se paseaba en helicóptero por las poblaciones, no fueron lo suficiente agresivos ni entraron en la cantidad suficiente de descalificaciones para que aumentara el asco que alguien podía sentir por sus personas (pues bien sabido es que más asco da ver al que vomita que a aquel que le vomitaron encima).
Y son más – aunque no muchos más – los que sienten asco por la dictadura que los que sienten asco por una concertación que hace tratos con la izquierda extraparlamentaria que es casi invisible. Gran favor le hizo MEO a Frei al hablar de la dictadura y su atropello a los derechos humanos en la declaración de su postura.
Entonces, pienso que va a ganar Frei, aunque por una diferencia que no excederá el punto porcentual.


