Chile ayuda a Chile

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viernes, febrero 24, 2006

MI PRIMER POEMA

UN DÍA

Caminando todo el día
Disfruto del paisaje maravilloso
Testigo de todo aquello que tiene vida
Se renueva mi espíritu gozoso

Despertar en la mañana
Con el viento que tímido se vuelve durante el día
Mirando la montaña
Veo un adelanto de la silenciosa melodía

Ya cerca de la cima
El viento fuerte vuelve a soplar
Reclamando con vehemencia su derecho arriba
Un constante recordar
Que ahí tan sólo soy una visita

Ahora soy el más cercano al sol
¿Que es lo que corre por mis venas?
¿El goce de la montaña y el paisaje?
¿O el ser un montañista?

Nada hay más arriba
Todo está bajo mis pies
Perdón, solo el viento está mas arriba
Entre mi cabeza y el sol
El viento se mueve a la deriva
Entre el hombre y el sol es el legítimo mediador

Habiendo sido testigos de la maravilla natural
Que día a día se esconde de nosotros
Habitantes de una rutina estructural
El sol comienza a despedirse de nosotros

Se adelantan unas pocas impacientes estrellas
Que no pueden aguardar el final de este día que está por terminar
Hacen así maravillosa aparición
Un adelanto de una belleza que es imposible imaginar

Enrojecido y tenue por el cansancio
Finalmente se va quien nos brindó antes su agradable energía
Y nos permitió ver hasta el horizonte infinito

Me rodea ahora una fresca simpatía
Que me hace sentir muy bien
Ideal acompañante para mirar lo que está por venir

Miro al cielo que paulatinamente oscurece
Me recuesto en la tierra para mirar mejor, más cómodamente
Soy ahora el regalón de mi planeta
Me cubro del frío que de a poco me envuelve
Y aparecen las estrellas
Silenciosa belleza envolvente
Dueñas del cielo cubren la noche
Sublime brillo, luz tenue

Una en una se suman reclamando su espacio
Mostrando silenciosas el pasado del cosmos
Algunas se mueven despacio
Así caprichosas nos reflejan también a nosotros mismos

Cansado por el extenuante día
Con tristeza abandono el firmamento
Pero contento con haber tenido la oportunidad este día
De ver tantos mundos lejanos
En medio de la grandeza del universo que se revela
A la vista de todos los seres humanos

Ahora cierro los ojos
Para comenzar a caminar esta vez dormido
Cierro los ojos en este universo
Para volver a abrirlos en el mundo escondido
Que sólo se revela a mí
Mi mundo onírico
Hasta que el sol me despierte nuevamente

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bello el poema. Existe un texto de Humboldt en el que se refiere a los grados de goce que el hombre puede tener en relación con la naturaleza, el libro se llama: "cosmos, ensayo de una descripción física del mundo". Pienso que sería bueno hojearlo...

Marcos dijo...

Muchas gracias por el comentario; me alegra que te haya gustado el poema :-)
Y agradezco mucho la recomendación del libro, lo tendré presente y seguiré tu consejo de verlo

Malú dijo...

Marabilloso este poema. Cro que si fuera montañista me sentiría completamente identificada. Linda manera de exprsar tus sentimientos en la cima de las montañas.