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jueves, abril 06, 2006

DESCARTANDO MITOS: UN CLAVO SACA A OTRO CLAVO


Este mito se da en el contexto de relaciones afectivas de amor de pareja, y forma parte del conjunto de creencias socialmente establecidas en nuestras sociedades, siendo parte del mapa cognitivo de los sujetos asimismo de sus estrategias de acción cuando la relación de pareja de la cual eran participes, con el objetivo de dar por superado un evento que se presenta como traumático. Esto de “sacar un clavo con otro” consiste en encontrar un/a sustituto/a de la pareja que se acaba de perder, con quien se terminó la relación recientemente.

Lo que señala el mito es que encontrando una nueva pareja se olvida a la antigua. Se trata de reemplazar a una persona por otra para que no quede un hueco vacío en el espíritu. Así, cambia la persona a quien va dirigido un determinado sentimiento (generalmente amor de pareja) pero sin cambiar el sentimiento mismo que se expresa al receptor/a. Una nueva relación hace que se olvide la anterior.

La pregunta es: ¿es esto posible? ¿Realmente “un clavo saca a otro clavo” como lo sostiene la creencia popular, aquella tradición transmitida de generación en generación a través de diferentes medios? A mi juicio, no. Y la respuesta creo que es NO principalmente por dos razones:

· Cada persona es única, los seres humanos no se producen en serie. Es por eso que la relación que se tenga con una u otra persona, si bien es cierto puede ser igualmente intensa, no será igual ya que se trata de relación entre personas distintas cada cual con sus particularidades y especificidades. El mito tiene un supuesto de equivalencia entre los sujetos que no es tal y que desconoce las diferencias sustantivas que permiten que nos distingamos de los demás como individuos, diferencias que, a fin de cuentas, son las que hacen que el sujeto se enamore de aquella determinada persona. Considerando esta situación, el mito de “un clavo saca a otro calvo” no tiene sentido y es una paradoja en si mismo…. Nada que se pueda tomar en serio.

· La segunda razón, a mi entender mucho más potente que la primera, es que es imposible que un sujeto olvide a una persona si su acción está orientada y la realiza en función de la persona que pretende olvidar. En este sentido, el mito de “un clavo saca a otro clavo” encierra una contradicción en sí mismo que lo define como inviable, que es el hecho de que la acción de conseguir pareja tras la ruptura se realiza en función de la persona que se quiere olvidar, estando esta siempre presente en la mente del sujeto, presente en cada uno de sus movimientos y determinando el curso de sus sentimientos hacia otras parejas. De este modo, se consigue esconder un sentimiento, no suprimirlo ni superarlo. Se podrán imaginar un eventual reencuentro con aquella persona que se quería olvidar….

Lamentablemente para mí, no cuento en mi corta vida con evidencia empírica de que ello sea así, aunque las razones que expuse para descartar el mito si tienen sustento por sí mismas en otros ámbitos.

Lo único que se puede concluir con lo expuesto acá es que lo mejor es enfrentar cada situación de frente. Pretender esconder un hecho o huir de una situación puede ser tentador pero no tiene sentido. El mito es una acción de falta de respeto hacia el otro y hacia la dignidad de uno mismo por lo que carece de sentido la ejecución de tal empresa. No se soluciona nada. No tiene ningún sentido fiarse de los mitos.
“Mira de frente a tu destino
Mírale fijamente a los ojos
Muéstrale tu voluntad con fija mirada
Y tuerce su mano con tus ojos”

3 comentarios:

Rafael dijo...

Yo tengo otra visión con respecto a este mito, o tal vez teoría del amor y la relación de pareja y su renovación.

Para mí el amor es algo que va maás allá de las personas mismas, es un sentimiento abstracto y superior y, por ende, no es algo que el ser humano pueda modificar o manejar a voluntad como él quisiera.

Abordando este tema estamos hablando de un sentimiento perpetuo que es el amor, las personas, aunque sean diferentes o especiales y cuando uno está enamorado son los seres más perfectos, son meros envases del amor que es una idea superior al hombre o a la mujer. Las personas pueden marcar momentos, porque sabemos que somos y pensamos distinto, pero toda esa gente responde a la misma idea: el amor

Las personas son vasallas al amor.

Rafa

Anónimo dijo...

Y qué pasa digo yo, si la persona que pretende reemplazar a la otra es mucho más afín con tu caracter y tiene mucho más que dar, más que ofrecer, alegría, sinceridad, confianza, perspectivas y sobre todo compenetración contigo?

Puede empezar como una simple amistad y sin darte cuenta convertirse en tu verdadero amor. Hacerte ver que a veces el enamoramiento nos ciega un poco en un círculo vicioso. Pienso yo.

Malú

Marcos dijo...

En primer lugar, pido disculpas por tardar tanto en respoder

Respecto a la naturaleza del amor, no me atrevo a aventurar mayor reflexión. Sólo diré que pienso que tiene las mismas limitaciones que el ser humano ya que es el ser humano el que ama.

Lo que pretendo descartar es un mito que muchas veces se asocia a un desamor, o a la necesidad de olvidar a una persona. Cuando esto se hace de manera racional no funciona ya que se actua en función de la persona que se quiere olvidar. Y esta acción tiene tambien por consecuencia el impedir al sujeto que la emprende la posibilidad de ver las virtudes y gracias de la persona con la que se relaciona como pareja en ese momento.

En fin, la idea de sacar un clavo con otro inhibe, al momento de ejecutarla, la posibilidad de verdadero enamoramiento o de expresión de amor, dándose en su reemplazo una simulación fragil facil de deshacer. Solo queda superar la situación, para no cerrar la posibilidad de volver a amar y ser uno mismo el eje de la acción afectiva.